viernes, 27 de diciembre de 2013

Rompes mis pensamientos

Estaba aquí pensando que, si alguna vez nos encontramos por la luz de un lejano mundo ... me detendré sobresaltada ante tí.
Esos ojos tuyos los veré entonces como estrellas de la mañana ... y ... sin embargo, sentiré que fueron de un olvidado cielo de anochecer ... en una vida anterior.
Sabré que el encanto de tu cara no será todo tuyo ... que lo robó la luz apasionada de mis ojos en algún encuentro inmemorial ... y cobró de mi Amor un misterio que había olvidado su origen.
Creo que antes de encontrarnos ... me habías visitado en una visión.
Esa visión debía yo tenerla cuando estaba inundada del olor de la flor de la sal ... cuando el resplandor crepuscular del rio orillaba las arenas ... y los vagos sonidos de la tarde se fundian.
Rompes en mi pensamiento como el oleaje de la pleamar ... y mi corazón se ahoga bajo la marejada de tus emociones.
Ya me iba, y no te decidias a hablarme; pero yo sentía, en su vago estremecerse ... que tus brazos ansiosos querian decir: ¡No, todavía no!
Muchas veces he oido gritos en el roce de tus manos ... aunque ellas no supieran lo que decian ... he sentido el tartamudeo de tus brazos, que, de no hablar así ... hubieran colgado a mi cuello la guirnalda de tu juventud.
Tus leves gestos vuelven a mi memoria ... a favor de las secretas horas calladas ... como chiquillos traviesos que jugando
... me cuentan las cosas que él me había tenido guardadas.

jueves, 19 de diciembre de 2013

La muerte del corazón

 
Tú, boca enjuta, crisálida del gozo, luna pequeña en medio de un fragor ... pierna dócil.
Vellón entre las sedas, ópalo que se incendia más cerca del sollozo ... éxtasis, claridad derramada ... dientes que roen el hombro ... alarido del puma, selva.
Un caracol subía por la espalda desnuda ... fuera su baba ungüento y la araña una débil mazorca germinando.
Tu sangre paralela ... qué amargor.
Deshago el corazón, turbio ovillo, pradera del deseo y más tarde ... las horcas en el campo.
Descalza, talo árboles ... descienden por barrancos los gemidos; no hay fuentes ya, ni la sábana verde ... ni la cántara ocre.
Sólo tú y mi muerte ... turbias horcas frutales por donde pende el cuerpo y estos senos granados como pimientas rojas.

martes, 17 de diciembre de 2013

Desde la retaguardia

 
Son agradables, desde luego. A nadie se le ocurriría examinar con lupa sus contratos, o guardar, por si acaso, las cartas bajo llave.
Amables y eficientes ... lo que vemos es lo que hay.
¿Qué falla si al convivir con ellos no deja de extrañarnos que haya tantos matrimonios felices y gente desgraciada?
No se pierden ninguna charla política, pues tienen inquietudes ... realmente quieren ayudar.
Con todo, mientras miran la tierra desde cualquier periódico ... ¿cómo no les aturde su horror y su locura, si nunca ... de eso estoy convencida ... sintieron una brusca apetencia de torturar al gato o desnudarse en público?
¿Desearon alguna vez, me pregunto con intriga, ver algún unicornio ... aunque estuviera muerto?
Quizá.
Pero no lo dirán, ignorando de tácito acuerdo nuestro anhelo de vida eterna ... ese enjaulado y censurable interrogante que irrumpe en ocasiones en meriendas campestres ... reuniones de antiguos alumnos y que sólo el chiste verde ... irónicamente ... se atreve a defender.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Los movimientos del mundo

Si el tiempo y el espacio nos sobrasen, con toda parsimonia pensaríamos en cómo pasar nuestro amor perenne.
Te amaría años antes del diluvio y podrias ... si quieres ... rechazarme hasta que se conviertan los judíos.
Mi amor crecería hasta hacerse más grande que un imperio ... y también más despacio.
Pasarían cien años consumidos en elogios de tu frente y el brillo de tus ojos.
Doscientos adorando tu pecho ... treinta más para el resto del cuerpo.
Una edad celebrando cada una de tus partes, y otra edad ... para decir cómo es tu corazón.
No mereces menos ... ni yo podría amar con mayor prisa.
Pero a mi espalda no dejo de oír cómo me persigue el alado carro del tiempo, y más allá se extiende ... delante de nosotros, el desierto de la inconmensurable eternidad.
... que los placeres se desgarren, con los punzantes hierros de la vida.

martes, 10 de diciembre de 2013

Tarde ... en la noche

 
Os he mirado suficiente, ahora puedo hablaros como quiera.
Me he sometido a vuestros deseos, observando con paciencia lo que amáis ... hablando a través de otras vías, en detalles terrestres ... como lo preferís vosotros.
Jamas aceptaréis una voz como la mía ... indiferente a los objetos que tan prestamente reclaman vuestras bocas ... pequeños círculos de miedo.
Todo este tiempo disculpé vuestras limitaciones ... pensando que tarde o temprano las dejaríais de lado ... pensando que la materia no absorbería jamás vuestra mirada.
No puedo continuar limitándome a imágenes porque os creáis con derecho a discutir mis intenciones ...
... ahora estoy preparada; llorando, si, me arriesgo a la alegría en el áspero viento de un nuevo mundo.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Corazones y huesos

 
Para mí la felicidad es el sonido de tu voz cuando me llamas ... aun cuando está desesperada.
Mi dolor lo aceptas como mío cuando no puedo responderte con palabras.
No tienes fe en tu propio lenguaje.
Por eso otorgas autoridad a los signos que no puedes leer con precisión.
Y ... sin embargo tu voz siempre me alcanza.
Y ... constantemente le respondo, y mi cólera pasa ... como pasa el invierno.
Mi ternura te podría parecer evidente ... entre la brisa de la tarde de invierno y las palabras que se vuelven tu propia respuesta.

martes, 26 de noviembre de 2013

Tenderness

Si mi bucle en ondas se deshace ... tiene un porqué.
Si duerme aquel narciso hechicero ... tiene un porqué.
Tu labio vertía leche, y yo decía: esa dulzura junto a aquel salero ... tiene un porqué.
Tu boca es fuente de agua de vida, mas debajo de tu labio, el hoyo de tu mentón ... tiene un porqué.
Mil años vivas, digo, pues sé de cierto que el arco de flecha de tu pestaña ... tiene un porqué.
Dolor de separación y pena de sufrimiento corazón, ese grito tuyo, ese lamento ... tiene un porqué.
Por el jardín pasó anoche el viento de sus dominios, oh flor, tu vestidura rasgada ... tiene un porqué.
Aunque el dolor del amor oculta a la gente el corazón, este llanto de tus ojos ... tiene un porqué.

jueves, 7 de noviembre de 2013

A mi amante, regresando a casa

Ella está toda allí.
Fue derretida cuidadosamente para ti y moldeada desde su infancia ... moldeada desde tus cien edades preferidas.
Ella siempre ha estado allí.
Ella es, de hecho, exquisita.
Afrontémoslo, yo he sido pasajera; un lujo; un balandro rojo y brillante.
Ella es más que eso.
Ella es tu tengo que tener.
Ella no es un experimento.
Ella es toda armonía.
Ella cuida de que la barca tenga remos y toletes.
Parió tus hijos bajo la luna ... y lo hizo con las piernas abiertas.
Te devuelvo el corazón.
Te doy permiso ... para la fusión con ella, vibrando iracundo en el barro, para la perra que hay en ella y el enterramiento de su herida ... para enterrar viva su pequeña herida roja.
Para la pálida bengala titubeante bajo sus costillas, para el marinero borracho, para su rodilla de madre, para las medias, para el liguero ... para la llamada.
La extraña llamada, cuando te cobijes entre sus brazos y pechos, y ... tires de la cinta naranja en su pelo y contestes a su inquisitva llamada.
Ella es tan desnuda y singular.
Ella es la suma de ti mismo y de tu sueño.
Escálala como un monumento ... paso a paso.
Ella es sólida ...
En cuanto a mí, yo soy una acuarela ... yo soy lavable.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Cosas que diría con solo mirarlo

Yo sé que ganarás un día mi corazón, amante mío.
Por tus estrellas te asomas a lo hondo de mis sueños ... me mandas tus secretos en tus rayos de luna ... y yo te hablo bajo, y mis ojos se me borran de lágrimas.
Tu pretender está en el cielo soleado, vibrando entre las hojas trémulas ... en las horas ociosas rebosantes del flautear de los pastores ... en el crepúsculo empañado por la lluvia, cuando el corazón se pone resentido de soledades.
Que tu amor juege con mi voz ... que descanse en mi silencio.
Que pase a todos mis movimientos ... por mi corazón.
Que brille lo mismo que las estrellas ... en la oscuridad de mi sueño ... y amanezca en mi despertar.
Que arda en la hoguera de mis deseos ... y fluya en todas las corrientes de mi propio amor.
No estés siempre pensándolo ... si me vas a dar tu corazón.
Cuando cantan tus ojos de amor y tu voz ondea de risa ... yo responderé a tu preguntar locamente, y no con la roñosa exactitud de las acciones, y tú has de creerlo para siempre y ... luego olvidarlo del todo.

jueves, 24 de octubre de 2013

El molde de las cosas pasadas.

Aquello que otros hacen, aunque no esté a la altura de aquello que tú hiciste ... te sobrepasará.
El tiempo es un patrón insensible que estrecha fríamente la mano del que parte, y recibe con los brazos abiertos ... como dispuesto al vuelo ... a los recién llegados.
La bienvenida ríe, los adioses se marchan suspirando.
No quieran tus virtudes de antaño ganar hoy sus laureles.
La hermosura, el ingenio, la fortaleza física, la nobleza, los méritos, la amistad, el amor, la bondad ... todo eso se halla preso del tiempo, que lo injuria envidioso.
Hay un rasgo común a todos los mortales: es el elogio unánime de la ultima minucia ... aunque salga del molde de las cosas pasadas.
Y así, un poco de oro sobre el polvo se aplaude más que el oro empolvado.
Serás un gran caballo que cae en primera línea y ... se convierte en tierra pisada y aplastada por la ruin retaguardia.
Las cosas que se mueven son las más llamativas ... no las que están inertes.

jueves, 17 de octubre de 2013

Amor es bestia, es poeta ...

Mi corazón es un río sin fondo ... un torrente airado ... ¿cómo puedo arrojar mi nombre a la tentación del agua?
No hace mucho tiempo, quizá a mediados del siglo XVII, vivía una mujer llamada Uneme, en una casita situada en el barrio del placer.
Un monje se enamoró de ella y empezó a visitarla con frecuencia. Pero su madre no veía con buenos ojos la relación y utilizó diversas tretas para impedir los encuentros.
El monje, incapaz de sobrellevar aquella separación, se suicidó.
Al enterarse de su muerte, Uneme huyó de la casa y se arrojó al Lago del Espejo.
Tanto el vencedor como el vencido no son sino gotas de rocío, sino el resplandor de un rayo ...
Así deberíamos ver el mundo.

jueves, 10 de octubre de 2013

La mar, canto indomable

Ahora y siempre, hombre libre, adorarás la mar; ella es tu espejo y miras la imagen de ti mismo en el desenvolverse del agua sin cesar ... como su abismo amargo ... es amargo tu abismo.
Gozas ... hundiendo el cuerpo en el vivo oleaje; lo acarician tus ojos y tus brazos, y ... tu oído se distrae muchas veces de tu propio gemido ... al rumor de su canto indomable y salvaje.
Ambos sois tenebrosos, y ... a la vez discretos; pero nadie vio el fondo real de vuestras tristezas.
Mar, nadie ha sondado tus íntimas riquezas ... con tan avaro celo guardas tus secretos.
Y he aquí que lleváis, ambos, siglos innumerables en un combate que esquiva las treguas de la suerte.
¿Tánto adoráis la sangre, tanto adoráis la muerte? ... eternos luchadores ... ¡hermanos implacables!
 

domingo, 29 de septiembre de 2013

Samba de mi corazón que late

Soñé ... un sueño ... yo era una princesa guardada por un ángel.
Lloré noche y día ... y él enjugó mis lágrimas ... y le escondí el goce de mi corazón.
Entonces el extendió sus alas ... y voló.
La mañana se arreboló en rojo rosado ... sequé mis lágrimas y armé mis temores con escudos y lanzas. Pronto mi ángel retornó ... yo estaba armada ... volvió en vano ... el tiempo había pasado.
A menudo en mis sueños despiertos vuelvo a vivir todos los pensamientos ... pasiones ... deleites ... todo lo que mueve éste mortal cuerpo ... pero no son más que embalajes del amor ... y alimentan su Fuego Sagrado.
Cuando comience a vencerme el sueño ... acaso coja un libro y lenta lea ... con mis ojos de antaño sueñe ... con sus hondas sombras ...
Cuantos atribuirán mi dicha a un amor veleidoso, pero ... un hombre amó mi alma peregrina y amó las aflicciones de mi cambiante rostro. Acaso ... él murmure algo triste ... amor que dió media vuelta ... se fué huyendo y anduvo por los picos más altos y ... su cara se escondió entre un sinfín de estrellas.
Existen pasiones fieles ... obstinadas ... que sólo mueren con nosotros.
Sentir de una pasión viva y ardiente todo el afán ... zozobra y agonía ... vivir sin premio un dia y otro dia ... sufrir ... llorar eternamente ... amar a quién no ama, a quien no siente, a quien no corresponde mi desvio, persuadir a quien cree y desconfía, rogar a quien otorga y se arrepiente ... luchar contra un poder justo y terrible ... temer más la desgracia que la muerte ... morir ... en fín ... de angustia y de tormento.
Victima de un amor irresistible ... ésta es mi situación ... ésta mi suerte.
 
 

martes, 10 de septiembre de 2013

Hasta que tu quieras y yo resista

Recuerdo una mañana transparente de verano, tú apoyaste la cabeza sobre mis caderas, y ... dulcemente te volviste hacia mí, y ... separaste mi camisa del pecho, y ... hundiste tu lengua en mi corazón desnudo, y ... te estiraste hasta sentir mi boca, y ... te estiraste hasta alcanzar mi sexo.
No me tapo la boca con la mano, la cópula no tiene para mí más rango que la muerte; ver, oír y sentir son milagros, y cada parte de mí es un milagro.
Vientos cuyos suaves y cosquilleantes genitales se restriegan contra mí, esto serás tú.
Amplios campos musculares, ramas de encina, amoroso holgazán de mi tortuoso sendero, esto serás tú.
Manos que he tomado, rostro que he besado, mortal que alguna vez he tocado, esto serás tú.
Se me ha tenido mucho tiempo abrazada con ternura ... mucho, mucho tiempo.
Mis amantes me ahogan, oprimen mis labios y se agolpan en los pozos de mi piel ... vienen desnudos a mí, de noche.
Irrumpen en todos los momentos de mi vida, besan mi cuerpo con besos dulces y balsámicos ... pasando sin ruido puñados de su corazón y dándomelos ... para que yo los haga míos. 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Como un Edén es el oasis

Levántate y que no te entristezca el huidizo mundo.
Siéntate y del instante goza con alegría.
Si fuera fiel la esencia del mundo ... de otro a tí no pasaría el turno.
Si en mis manos estuviera el Universo ... este mundo quitaría de en medio ... y construiría un Universo para que fácilmente el corazón del hombre lograra su deseo.
A ocultas ... dijo el firmamento al oído de mi corazón la sentencia o destino que me he forjado. Si pudiera intervenir en mi propio giro ... libre sería de desorientación.
Por más que miro a uno y otro lado ... el río del paraiso es el que veo en el jardín. Como un edén es el oasis ... y habla poco del río. Sientaté ... pués ... en el edén junto a un rostro del paraíso.
No hay que dejar que la tristeza el corazón consuma ... ni que hiera un lastre de dolor la hora gozosa.
¿Quién conoce lo oculto y su destino?
Hay que cumplir deseos ... gozar de amante.
Pasó el ayer ... no guardes de él recuerdo.
Por el mañana que no ha llegado no estés inquieto.
No te apoyes en lo no sucedido ni en lo que fué ... sé alegre ... que no se lleve tu vida el viento.
La luna desgarró con luz la falda de la noche ... sé alegre y no pienses ... porque la intensa luz de la luna planeando sobre nuestra tierra ... uno a uno ... nos iluminará.

martes, 27 de agosto de 2013

Cielo de nieblas

Tu mirada parece cubierta de una gasa, tu enigmática pupila ... ¿es azul, gris o verde? de la negra crueldad a la ternura pasa y ... en ella la indolencia de las nieblas se pierde.
Me recuerdas los días blancos, tibios, que hacen bañarse en lágrimas los pechos ... cuando los nervios, que las hondas agitan, despertándose, oprimen las almas que dormitan.
A veces me recuerdas los horizontes vagos, que doran unos soles inseguros ... que fina es tu cernida luz, húmedo paisaje que baña el resplandor de un cielo con celaje.
Seductor clima, mujer peligrosa ... ¿amarás mi escarcha y mi nieve gloriosa? ... dime: ¿sabré arrancar de tu calma invernal un placer más agudo que el hielo y el puñal?

viernes, 16 de agosto de 2013

Alegoría

Hay una mujer bella y de rica apostura que  moja en vinos de oro su cabellera oscura; las garras del amor, los vahos del garito ... resbalan o se rompen en su piel de granito.
Se ríe de la Muerte y del Libertinaje, y estos monstruos profanos, de crueldad salvaje, respetan ... sin ajar su beldad ... de su cuerpo alto y firme ... la ruda majestad.
Si camina a lo diosa o se tiende a lo sultana, tiene, para el placer la fe mahometana, y ... al hueco de los brazos que le llenan sus senos ... llama a todos ... moviendo los párpados morenos.

viernes, 9 de agosto de 2013

Corazón helado

Así se vive cuando tienes un corazón helado. Entre sombras, arrastrándose sobre la roca fría, bajo la copas inmensas de los árboles.
El sol apenas me alcanza ... a veces, lo veo elevarse a lo lejos.
Luego crecen las hojas sobre él, hasta cubrirlo todo. Siento su brillo entre las hojas, vacilante ... como quien golpea un vaso con una cuchara de metal.
No todos necesitan de la luz en igual medida. Algunos creamos nuestra propia luz ... una hoja plateada como sendero que nadie puede recorrer, un lago de plata poco profundo ...
Pero esto ya lo sabes.
Tú y aquellos que piensan que viven por la verdad, y en consecuencia ... aman todo lo que es frío.

sábado, 27 de julio de 2013

Toda entera

Aunque mis duras pestañas den a mi rostro moreno perversidades extrañas, bruja de mirar sereno ... me adoras, oh mi terrible pasión ... con la misma devoción que un fiel devoro a María.
De mi cabeza refringe olor a selva y desierto; tengo el misterio incierto del enigma y de la esfinge; huele mi carne de raso como incensario bendito, y ... encanto como el ocaso, ninfa de ardor infinito.
La pereza en que te vicio vale todas las delicias de los filtros descubiertos, y ... conozco las caricias que resucitan los muertos.
Mis flancos buscan amantes de tibio dorso y los senos; mis posturas suplicantes dejan los cojines llenos ... siniestramente gobierno las rachas de tu locura, y ... por no cansarme, alterno el beso y la mordedura.
Si mi agria risa importuna te hiere a veces, querido, sabe envolverte la herida mi dulce mirar de luna.
Bajo mi blanco escarpín y bajo mis pies en flor ... pongo tu dicha y mi amor, y tu principio y mi fin.

miércoles, 17 de julio de 2013

Nox Ruit Et Fuscis Tellurem Amplectitur Alis*

Erais como niños pequeños, siempre esperando una historia, y ... yo pasé por eso tantas veces; estoy cansada de contar historias.
Por eso os di papel y lápiz.
Os dije ... escribid la vuestra.
Después de tantos años escuchándome ... pensé que sabríais lo que era una historia.
Pero todo lo que hicisteis fue llorar; queríais que os lo contara todo ... no pensar nada por vosotros mismos.
Entonces me di cuenta que no podíais pensar con auténtica audacia ni pasión ... carecíais aún de vuestras propias vidas, vuestras propias tragedias.
Y os di vuestras vidas y tragedias ... porque al parecer las herramientas solas no bastaban.
Nunca sabréis cuán profundamente me agrada veros sentados allí, como seres independientes ... soñando junto a la ventana abierta ... sosteniendo los lápices que os di ... hasta que la mañana de verano se desvanece en la escritura.
La creación os ha traido grandes emociones, lo sabía, así ocurre siempre en los comienzos.
Y ahora soy libre para hacer lo que me plazca ... con la certeza de que nunca más necesitáreis de mí.
 
 
* Cae la Noche y abraza a la Tierra con sus alas sombrias

domingo, 14 de julio de 2013

Lamento de una amante

Entonces en la cama pienso en ti, mi lengua mitad chocolate, mitad océano ... en las casas en las que entras con desenvoltura ... en la lana de acero que es tu pelo ... en tus manos persistentes, y entonces ... roemos la barrera porque somos dos.
Cómo vienes tú y tomas mi copa de sangre, y me unes a ti y tomas mi piélago.
Estamos desnudos ... despojados hasta los huesos, y ... nadamos juntos, y remontamos, y remontamos el río ... el río idéntico llamado Mío y entramos juntos.
Ninguno está solo.

jueves, 4 de julio de 2013

Nacida el 4 de Julio

Amor de mi vida ... estás perdido y yo soy joven otra vez.
El aire se llena con música; en el jardín el manzano revienta de botones en flor.
Intento hacer que vuelvas, ésa es la razón de mi escritura ... pero te has ido para siempre, como en las novelas rusas ... diciendo unas cuantas palabras que ya no recuerdo.
Qué voluptuoso es el mundo ... lleno de cosas que no me pertenecen.
Qué poca cosa has debido de ser para acabar tan pronto convertido en silencio.

sábado, 29 de junio de 2013

Better Together

Yo soy delicada, tú has estado ausente.
La pérdida me ha dolido algo, pero debo doblegarme para ti.
Observa mi arco ... estoy excitada.
Mis ojos tienen el color del césped, mi pelo es moreno.
Si besas mi sexo, ¿considerarías el lanzarte a ti mismo sobre mí, riguroso pero de algún modo amable?
Estoy extendida como un papel, así que dibújame un pecho ... me gusta que me subrayen.
Dibújame como a un niño ... necesitaré sólo dos ojos redondos y ... un pequeño beso.
Dos pendientes estarían bien.
Entonces prosigue con el hombro. Puedes detenerte aquí.
Atrápame, por favor ... ve lento por el torso dibujando abalorios, y bocas, y árboles, y oes, y un pequeño tatuaje ... ya que yo agarro, yo mordisqueo, yo levanto, yo complazco.
Dibújame bien, dibújame cálida.
Estréchame, estate alerta.
Y yo seré madera blanda y tú el clavo.
Y tú te arrojarás a mi pequeña carcel, y nos tomaremos juntos.
Y ... eso será todo.

martes, 25 de junio de 2013

El camino del luchador

Dicen que Japón fué creado por una espada, dicen que los antiguos Dioses hundieron una hoja de coral en el océano y cuando la sacaron, cuatro gotas perfectas volvieron a caer al mar, y esas gotas se convirtieron en las islas de Japón.
Yo digo, que Japón lo hicieron un puñado de guerreros valientes, dispuestos a dar la vida por una palabra al parecer olvidada ... Honor.
La flor perfecta es algo muy raro, puedes entregarte a la búsqueda de una sola ... y no habrás malgastado tu vida.
Los ojos del Tigre son como los mios ... pero el viene de allende un mar tempestuoso.
Tengo pesadillas ... todos los luchadores las tienen ...¡no! ... sólo los que se avergüenzan de lo que han hecho ...
¡No tienes ídea de lo que he hecho!
He visto  muchas cosas y no temo la muerte ... pero algunas veces la deseo ... la busco,  es cierto ... eso le pasa a las personas que han visto ... lo que han visto.
Y luego vengo al lugar de mis antepasados y hago memoria ... como las flores ... vamos muriendo.
Reconocer la vida en cada sorbo de aire ... y en cada taza de té ... en cada muerte que causamos.
Ese es el camino del luchador.
Bushidó.

lunes, 24 de junio de 2013

El secreto de la vida

Sé que esta vida, aunque no madure en el amor ... no está perdida del todo.
Sé que las flores que se mustian al amanecer, las corrientes que se estraviaron en el desierto ... no están perdidas del todo.
Sé que mis sueños no realizados, mis melodías sin cantar,  están cogidos a una cuerda tuya del laúd ... no están perdidos del todo.
Llegaste a mí en las horas caprichosas de la primavera, con cantos de flauta con flores ... y transtornaste las ondas de mi corazón hasta hacérmelas olas, que mecian el loto rojo del amor ... y me pediste que saliera contigo al secreto de la vida.
A través del goteo de la lluvia, oigo tus pasos que vienen ... y tu llamada, que me pide que salga contigo al secreto de la muerte. Voy a tí, y dejo mi mano en tu mano ... y tus ojos arden, y chorrea agua tu pelo.
La lluvia envaguece el día; relámpagos iracundos miran, súbitos, por los velos andrajosos del agua ... y el bosque está, como un león enjaulado, sacudiendo desesperadamente su melena.
Entre los vientos voladores, déjame que encuentre, hoy, mi paz en tu presencia ... porque el cielo pesaroso ha ensombrecido mi soledad, para hacerme sentir más hondo
... el toque de tu mano en mi corazón.

jueves, 20 de junio de 2013

En tí veo las imágenes que tanto amé

Me voy a comprar un día primaveral ... y cueste lo que cueste ... después de disfrutarlo ... venderé a cualquier precio mi filantropía.
Alquilaré también una estratosfera ... y me regalaré con vientos apacibles ... dejaré de competir con los luceros ... y fumaré tus besos junto al muro.
No ajaré insomne tu pijama ... ni morderé la almohada poseída ... y así tarareando ... transcurriré el lapso de tu eclipse ... mascando relajada ... tu ausencia.
Tú eres la tumba donde enterrado vive el amor ... cubierta con los trofeos de mis desaparecidos amantes ... los que te dieron las prendas que yo les impartí ... múltiple deuda que ahora solo tuya es.
En ti veo las imágenes que tanto amé ... y tú, con todas ellas ... tienes el total de mí.
Piadoso amor que no hace padecer ... amor de pensamiento unitario, amor puro, sin máscaras, constante, diáfano, intachable ...
Déjame tenerte entero ... todo mío.
Esa forma, esa gracia, ese pequeño gozo de amor que hay en tus besos, manos y ojos divinos, tu pecho ... cálido y placentero ...
... por piedad, dame todo ... no te quedes ni un ápice de un ápice ... o me muero
... o si sigo viviendo, olvidaré el sentido de la vida.
Sálvame ... gira, hábil, la llave en la muesca engrasada y ... cierra bien el cofre callado de mi alma.

domingo, 16 de junio de 2013

Sitting, Waiting, Wishing

Se dejó llevar por la habitación, para el ritual del baño.
Se recostó, cerró los ojos, y ... pensó en una gran pajarera ... loca prenda de amor.
Le pusieron sobre los ojos un paño húmedo. No lo habían hecho nunca antes.
Instintivamente intentó quitárselo ... pero una mano cogió la suya y ... la detuvo.
Sintió resbalar el agua por su cuerpo ... primero sobre las piernas, después a lo largo de los brazos, y ... sobre el pecho.
Sintió la ligereza de un velo de seda que descendía sobre él ... y la mano de una mujer que lo secaba acariciando su piel ... él no se movió en ningún momento, ni siquiera cuando sintió que las manos subian por los hombros hasta el cuello y los dedos ... la seda y los dedos ... subían hasta sus labios, y los rozaban, una vez ... lentamente, y ... desaparecian.
Sintió todavía que el velo de seda se levantaba y ... se separaba de él. El último roce fue una mano que abría la suya y ... la dejaba en un lugar cálido y húmedo.
Esperó largamente ... sin moverse.
Y, ... con cuidado, detuvo el Tiempo durante todo el tiempo que lo deseó.
Sé que también me enamoran los sueños ... María.

viernes, 7 de junio de 2013

Los sentidos del amor ... tacto y gusto

No tengas miedo, no te muevas, permanece en silencio ... nadie nos verá.
Sigue así, quiero mirarte ... no eras para mí, ahora sí ... no te acerques, te lo ruego, quedate donde estás ... tenemos una noche para nosotros. Nunca te he visto así ... tu cuerpo para mí, tu piel ... cierra los ojos y ... acariciate, te lo ruego.
No abras los ojos si te es posible y ... acariciate ... son tan hermosas tus manos ... he soñado con ellas tantas veces, ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu piel, así, te lo ruego ... continua. No abras los ojos, yo estoy aquí ... nadie nos puede ver y estoy cerca de tí ... acariciate ... amado mío ... acaricia tu sexo, te lo ruego ... despacio.
Es hermosa tu mano en tu sexo ... no te detengas ... a mi me gusta mirarla y mirarte. No abras los ojos, todavia no ... no debes tener miedo, estoy cerca de tí ¿me sientes? ... te puedo rozar.  ¿Lo sientes? ... es el raso de mi vestido, no abras los ojos y ... tendrás mi piel ... tendrás mis labios ... cuando te toque por primera vez será con mis labios, no sabrás dónde ... de repente sentirás su calor sobre tí ... tal vez sea en tus ojos ... apoyaré mi boca sobre los párpados y las pestañas ... sentirás entrar el calor en tu cabeza, y mis labios en tus ojos ... o tal vez sea en tu sexo ... y los abriré bajando poco a poco.
Dejaré que tu sexo entreaba mi boca ... entrando entre mis labios y empujando mi lengua ... mi saliva descenderá por tu piel hasta tu mano ... mi beso y tu mano ... uno dentro de la otra. Hasta que al final te bese en el corazón, porque te deseo ... morderé la piel que late sobre tu pecho y con él entre mis labios serás mío de verdad ... con mi boca en el corazón serás mío para siempre. Si no me crees abre los ojos y ... miramé. Quién podrá borrar este instante, y este cuerpo mío ya sin raso ... tus manos que lo tocan ... tus ojos que lo miran ... tus dedos en mi sexo ... te deslizas debajo de mí ... aferras mis caderas ... me levantas y dejas que me deslice sobre tu sexo, despacio, tú dentro de mí moviendote lentamente ... tus manos en mi rostro ... tus dedos en mi boca ... el placer en tus ojos ... tu voz ...
... te mueves lentamente pero hasta hacerme daño ... mi placer ... mi voz  ... mi cuerpo sobre el tuyo ... tu espalda que me alza ... tus brazos que no dejan que me marche ... los golpes dentro de mí, es violencia dulce ... tus ojos buscan los mios, quieren saber hasta dónde hacerme daño ... ¡hasta donde quieras, amado mío! ... no hay final, no acabará ¿lo vés? ... para siempre echarás la cabeza hacia atrás ... gritando ... tu violencia me tiene aferrada ... no queda tiempo para huir ni fuerza para resistirse.
Tenía que ser este instante, creemé, este instante existirá, de ahora en adelante, hasta el final.

martes, 28 de mayo de 2013

Así es como se enamora tu corazón con el mio

Perdoname si digo que te amo ... a los poderosos se les engaña siempre ... los débiles son siempre manejados por el miedo.
No puedo amar lo que no puedo concebir, y tú no revelas virtualmente nada.
Acaso te asemejas al espino, siempre la misma cosa en el mismo lugar ... o a la dedalera inconsistente, que brota primero como espiga rosada en la ladera, junto a las margaritas, y ... al año siguiente es púrpura en el rosedal.
Ya ves lo inutil que es este silencio que promueve entre nosotros la creencia en que tú puedes ser todas las cosas ... la dedalera, el espino, la vulnerable rosa o la terca margarita; nada nos queda sino pensar que no podrías existir.
A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación a otra persona ... a eso lo llaman alternativamente desnudar el corazón, o ... desnudar el alma.

martes, 21 de mayo de 2013

Tendría mil argumentos para decirte ...

Si, soy yo ... la foto. Estoy aquí.
Susurré ... viviría pensando en el Amor hasta que las estrellas desaparecieran y las sombras a la luna engulleran. Nunca es demasiado pronto para el Amor.
¿Por qué?
Creemé, esa no es la pregunta. Pregunto: ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿quién? ... todo lo que me permita acercarme a tí, abrirte mi corazón, desnudarte mi alma, darte las claves para que me conozcas, para que bajes a los infiernos o subas al cielo conmigo ... para que me necesites.
Para darte abrazos sin brazos, para besarte sin boca, para acariciarte sin dedos, para susurrarte mi presencia, para ser necesaria como el aíre que te rodea ... y no lo vés.
Tendría mil argumentos para decirte cómo te puedo querer sin poseerte ... pero aún no te he encontrado.
Me conformo con mis noches, cuando te siento sin estar, cuando intento llorar sin conseguirlo, cuando grito desesperada para que aparezcas, cuando me agredo para sentirte, cuando me hago el amor para no olvidar amarte ... sin estar ... estás tan presente.
Nunca te he preguntado ¿por qué?, no es cierto ... sólo ¿cuándo ?
Los poetas dicen que los seres humanos deben aprender a amar la oscuridad y el silencio. Que al final del sufrimiento espera una puerta ... sigamos esperando.

viernes, 10 de mayo de 2013

Las alas del pasado

Amantes y amantes vienen a tí, y orgullosamente ponen sus tesoros a tus pies ... pero mi tributo es sólo de esperanzas irrealizadas.
La sombra se ha corrido sobre el corazón de mi mundo ... y lo mejor de mí ha perdido luz.
Mientras los afortunados se rien de mi penuria, yo te pido que prestes tus lágrimas a mis fracasos ... y así los hagas preciosos.
Siento en mi corazón que los cortos días de tu amor no se han quedado perdidos ... en aquellos breves años de tu vida.
Y me pongo a buscar el sitio en donde, lejos del lento robo del polvo ... los guardas ahora.
Y encuentro en mi soledad algún cantar de tus anocheceres, que murió dejando, sin embargo ... un eco inmortal.
Y los suspiros de tus horas defraudadas los hallo anidados en la cálida quietud ... del mediodía de mi otoño.
Tus anhelos vienen de la colmena del pasado a rondar mi corazón.
... y yo me siento silenciosa a escuchar sus alas.

jueves, 2 de mayo de 2013

Temprana primavera

Conozco aquello que planeabas, lo que te proponías al enseñarme a amar el mundo ... a hacer imposible que le diera la espalda ... que lo apartara por completo y para siempre.
Está en todas partes; cuando cierro los ojos ... cuando cantan los pájaros ... cuando huelo el perfume de las lilas en la temprana primavera ... en el perfume de las rosas de verano ...
Te has propuesto arrancarme cada flor, cada vínvulo con la tierra.
Por qué querrías herirme, por qué querrías mi desolación final ... a menos que quieras verme tan hambrienta de esperanza como para negarme a ver que nada fue dejado para mí ... y creyera en cambio que después de todo ... lo que se me dejaba sólo fuiste tú.

jueves, 25 de abril de 2013

Los besos en el cuerpo hacen llorar

A los quince años tenia el rostro del placer, y no lo conocía, sin embargo parecía poderoso. Para ella todo empezó así, por ese rostro evidente, extenuado, esas ojeras que se anticipan al tiempo ... a los hechos.
Ha arrancado su vestido, lo tira, y la lleva hasta la cama, así, desnuda. Y entonces se vuelve del otro lado de la cama ... y llora
... y lenta, pacientemente, ella lo atrae hacia sí y comienza a desnudarlo. Lo hace con los ojos cerrados, lentamente.
El intenta moverse para ayudarla, ella pide que no se mueva, ¡dejamé!, quiere hacerlo sola. Lo hace. Le desnuda.
Cuando se lo pide, el hombre desplaza su cuerpo en la cama, pero apenas, levemente, como para no despertarla.
La piel es de una suntuosa dulzura .. el cuerpo ...
El cuerpo es delgado, sin fuerza, sin otra virilidad que el sexo, está muy débil, diríase estar a merced de un insulto ... dolido. Ella no lo mira a la cara. No lo mira, lo toca
... toca la dulzura del sexo, de la piel, acaricia el color dorado, la novedad desconocida.
Él gime, llora. Está inmerso en un amor abominable ... y llorando ... él lo hace.
Primero hay dolor.
Después ese dolor se asimila a su vez, se transforma, lentamente arrancado, transportado hacia el goce, abrazado a ella.
Descubre que le desea ...
Le dice que se acerque, que tiene que empezar otra vez, se vuelve brutal, su sentimiento es desesperado, se arroja sobre ella, come sus pechos infantiles, grita, insulta.
Cierra los ojos a un placer tan intenso ...
Piensa, lo tiene por costumbre, eso es lo que hace en la vida, el amor con otras mujeres, sólo eso.
Las manos son expertas, maravillosas, perfectas.
Ha tenido mucha suerte, es como un oficio que tiene, sin saberlo tiene el saber exacto de lo que hay que hacer, de lo que hay que decir.
La trata de puta, la dice que es su único amor y ... eso es lo que se dice cuando se deja hacer lo que se dice, cuando se deja hacer al cuerpo y buscar y encontrar y tomar lo que él quiere, y todo es bueno, no hay desperdicios, estos se recubren, todo es arrastrado por el torrente
... por la fuerza del deseo.

lunes, 22 de abril de 2013

El farol anaranjado

Envuelta en un vestido de seda espléndido, la mujer con rostro de muchacha mil veces buscó los ojos del hombre y mil veces él encontró los suyos. Era una especie de triste danza ... secreta e impotente.
Cansado, se zafó de su acompañante y ... se marchó.
Antes de salir de la habitación, miró una última vez a la mujer ... ella le contemplaba, con ojos mudos, a una distancia de siglos.
Cuando llegó a su casa vio que un farol encendido oscilaba tras el cristal.
Entró y encontró a dos mujeres de pie ante él. Una muchacha muy joven, vestida con un sencillo vestido blanco y ... ella.
Tenía en los ojos una especie de febril alegría ... no le dejó tiempo para hacer nada; se acercó, le cogió una mano, se la llevo a la cara ... la rozó con los labios y después ... apretándola fuerte, la puso sobre el sexo de la muchacha y ... la mantuvo allí ... para que no pudiera escapar.
Por fín retiró su mano, dió unos pasos hacia atrás y ... salió corriendo ... como una pequeña luz que huye.
Él nunca había visto a aquella muchacha, ni llegó a verla durante aquella noche.
En la habitación sin luces sintió la belleza de su cuerpo, y ... conoció sus manos y su boca ... era hermosa ... la presintió poco a poco ... su sexo entreabrió la pequeña boca, entrando entre sus labios y ... empujando la lengua ... la saliva descendía por la piel hasta su mano ... uno dentro de la otra ... sobre su sexo.
El placer en sus ojos ...
Su cuerpo cubriendo el de ella ... la espalda que se alza ... los brazos que no dejan que marche ... esos golpes dentro de él ... esa violencia dulce  ... no hay final ... no acabará.
La amó durante horas, con movimientos que nunca había hecho ... dejándose enseñar una lentitud que desconocía ... en la oscuridad, no importaba amar a aquella joven ... que no era ella.

miércoles, 17 de abril de 2013

Qué alta está la luna

El sexo lo contiene todo ... cuerpos, almas, significados, pruebas, purezas, resultados, canciones, órdenes, salud, orgullo, la leche seminal; todas las esperanzas: favores, dones; todas las pasiones: amores, goces de la tierra; todos los gobiernos: jueces, dioses ... todo está contenido en el sexo.
Es severo, mudo, grande, obstinado.
No hará más daño que el necesario.
Derrama la sustancia de la que saldrán hijos ... aprieta con músculo lento y rudo, se traba con eficacia ... no hace caso de súplicas, y ... no se atreve a retirarse hasta no depositar lo que durante mucho tiempo ha acumulado en él.

lunes, 15 de abril de 2013

Un cuento

Y llegarás de pronto, sorprendiendo mis sueños ... será de noche y leve brillarás en la sombra, se posará tu vuelo suavemente en la alfombra, y rozarás mis ojos con huesudas manos.
Llévame por los cielos a tu mundo sin dueños, y aunque no sepa entonces el nombre que te nombra ... tintinea en mi pecho ... sálvame ... desescombra mi incrédula existencia con tus limpios empeños.
Descúbreme el secreto del tiempo ... despereza dormidas ilusiones ... muéstrame en la otra orilla del sueño tus verdades ... construye mi universo.
Juntos venceremos a Garfio, y la belleza inundará la tierra. Sé tú mi Peter Pan, pues nace Campanilla mientras mueren estas líneas.

viernes, 5 de abril de 2013

Mi horizonte azul

De nuevo siento en mi pecho un vacio devorador que sólo colma el calor de tu cuerpo abrazando al mío.
Necesito reconstruir la historia de nuestro amor para captar todo su sentido. Gracias a ella, somos lo que somos, uno por el otro y uno para el otro. Te escribo para comprender lo que he vivido.
El comienzo de nuestra historia fue maravilloso, casi como un flechazo. Ignoraba qué vínculos invisibles se tejian entre nosotros.
En nuestra primera cita, por fín, te besé.
No teniamos prisa.
Te desnudé con cuidado. Y descubrí, maravillosa coincidencia de lo real con lo imaginario. El fulgor nacarado de tu cuerpo iluminaba tu rostro. Durante mucho rato contemplé, muda, ese milagro de vigor y suavidad.
Tú me enseñaste que el placer no es algo que se tome o se dé, sino una forma de darse y demandar la propia donación del otro. Nos entregamos mutuamente por completo.
Pero todo esto no puede explicar el vínculo invisible que hizo que nos sintiésemos unidos desde el comienzo. Por más que fuéramos profundamente diferentes, no dejaba de sentir que algo fundamental nos era común, una especie de herida originaria.
Me basta con aceptar vivir lo que vivo, con amar por encima de todo tu mirada, tu voz, tu olor, tus finos dedos y tu modo de habitar tu cuerpo, para que todo el futuro se abra ante mí.
Tú me has suministrado la posibilidad de evadirme de mí misma y de instalarme en un lugar distinto cuyo mensajero eres tú. Contigo, podría dar vacaciones a mi realidad.
Eres el complemento de la irrealización de lo real.

lunes, 1 de abril de 2013

El resorte de la navaja

Dejemos que los filos de este mundo se cierren como hace una navaja.
Serán inofensivos en la apretada mano del amor cálido y suave ... de este modo no oiremos alborotos de hombres tras el clic del resorte.
Tu vida con la mía ... sobre ti me reclino, Amado, sin temores y me siento segura, como con un conjuro frente a dardos del mundo, numerosos si quieres ... mas flojos para herirnos.
Guardarán las raíces infinita blancura para cuando rebroten lirios de nuestras vidas, que crecerán erguidos en la colina lejos del alcance del hombre
... sin que se acerque a ellos más que el rocío del cielo.

martes, 26 de marzo de 2013

Todo fluye

Si una semana fuese un siglo y sentir pudiéramos un adiós y un cálido encuentro cada semana, entonces un solo año mil años serían, el rubor en la cara siempre de bienvenida, y así larga vida viviaríamos en breve tiempo, y así el viaje de un día en neblina de olvido ... para servir a nuestro goce se alargaría ... eterno.
Si cada lunes llegara de la India, si cada martes desembarcara desde el rico Oriente, si en poco tiempo se unieran gran multitud de gozos y ... mantuvieran nuestras almas en suspiro eterno ...
Esta mañana, dulce amor, y la tarde de ayer me enseñaron a albergar tan feliz pensamiento.
Si firme y constante fuera yo, brillante estrella, como tú, no viviría en brillo solitario suspendido en la noche, observando con párpados eternamente abiertos, las agitadas aguas que purifican las humanas costas de la tierra, ni miraría la suave máscara de la nieve ... no ... aunque constante e inmutable, reclinada sobre el pecho maduro de mi amado, sintiendo por siempre su dulce vaivén, despierta para escuchar en silencio su dulce respirar y así vivir siempre
... o morir en el desmayo.

jueves, 14 de marzo de 2013

Elementos del deseo

Si fueras tierra ... qué prodigio amarte desde tu entraña abierta a mi simiente.
Si fueras aire ... iría en el relente capaz de herirte a besos y asfixiarte.
Si fueras mar ... qué gozo navegarte desnuda toda en olas sin rompiente.
Si fueras fuego ... por tu piel ardiente mis caricias sabrían avivarte.
Tierra, aire, mar y fuego ... grografía de umbrosa realidad, extraño sueño en el que te apareces y me nombras.
Desde tanta inconstancia, ajena y mía, te tengo menos cuanto más me empeño ... hermosamente cierta entre las sombras.

lunes, 11 de marzo de 2013

Azul vs Verde

Verde el terso cielo, verde la tarde, verde el mar azul y ... verde la jacaranda; verde el sombrero y la holopanda, azulísimo el sol que ciega y arde.
Intenso azul el festejo, y verde la zarabanda, azul el horizonte que se agranda desbordado de azul en tanto alarde.
Verdes la memoria y el olvido, verde el tiempo, verdes los rastrojos de nuestro amor y ... azul tu compañía.
Y en este exceso verde enardecido, la serena mirada de tus ojos que no es azul, pero ... que es mía.

viernes, 8 de marzo de 2013

Cuando el abismo me mira ... no puedo devolver la mirada

Yo sé que mi destino está escrito allá, entre las nubes ... en lo alto.
A quienes yo protejo en nada estimo ... odio no guardo a quienes combato.
Ningún cambio podrá arrancarles nada, o los hará más felices que antaño.
Ni ley ni hombres me empujarán a este tumulto entre las nubes.
En el recuerdo ... todo equilibrado.
No malgastes tus fuerzas.
Más fácil te sería herir al viento invulnerable con tu afilado acero ... que hacer que yo sangre.
Que tu espada caiga sobre frentes más débiles, mi vida está bajo un hechizo que ... no cederá ante un nacido de mujer.

martes, 5 de marzo de 2013

Memorias de opuestos

Bienvenida alegría, y bienvenida tristeza; venid hoy y venid mañana ... os amo a ambas por igual.
Adoro poner mala cara al buen tiempo y ... oír una alegre risa en medio del trueno.
Lo hermoso y lo desagradable amo a la vez. Prados dulces donde las llamas se ocultan, y ... una sonrisa ante una maravilla.
Ese viejo rostro en una pantomima.
La bella mañana y los restos de un naufragio; la sombra de la noche y el beso de la madreselva; las serpientes que silban bajo las rosas rojas ... Cleopatra, en su traje real, con el áspid en su pecho.
Música de baile, música triste ... ambas a la vez, sanas y locas.
Las musas brillantes y las pálidas musas.
Reir, suspirar ... de nuevo reir.
Oh, la dulzura del dolor.
Musas brillantes y pálidas musas, desnudad vuestro rostro de su velo; dejadme ver, y dejadme escribir sobre el día y sobre la noche ... todo a un tiempo.
Dejadme saciar toda mi sed por las dulces penas del corazón ... dejad que mi pecho sea de tejo entretejido con nuevos mirtos ... o pinos y limas que en flor estallan.
Y mi lecho ... una tumba de hierba rasa.

viernes, 1 de marzo de 2013

Desprenderse de una realidad no cuesta; lo heroico es desprenderse de un sueño

La estrella lloró rosa en el corazón de tu sonrisa ... el infinito rodó blanco por tu cuello ... la mar perló de rojo tus rojizas mamas y ... el hombre sangró negro en mi costado soberano.
Sin decir palabra, escruto la carne blanca y persigo bajo la blusa y las endebles galas ... la espalda divina ... tras la curva de los hombros.
Pronto decubro el botín.
Reconstruyo el cuerpo ... me consumo en fiebres deleitosas; me encuentra graciosa y cuchichea y ... siento que los besos acuden a mis labios.

viernes, 22 de febrero de 2013

Mi pequeña ... Libertad

Hay en tus ojos cierto temblor, que parece insinuarme ... puedes.
¡Si me atreviese a enlazar con mi brazo tu cintura!, es cómo cuando vas y vienes ... con esa risa que adoro
... con qué podría compararte ¿tan hermoso como tú?
A qué podría parecerse ... tú más verdadero que la verdad.
Como las lejanas estrellas sobre el durmiente, tu alma es una incognita ... más honda ... insondable ... que la mar.
Pero en mis sueños te veo sonrojarte apiadado ...
¡Si mis sueños fueran ciertos ... como la verdad!
Mi fantasía me llevó a otras tierras y otras noches ... y sobre todo a tu casa ... entré en tu cuarto y descansé ... lejos oí el insomne murmurar ... como la mar en una caracola.
Ansié el amanecer de nuevo ... el despertar de los pájaros ... el gorjeo de tiernas canciones ... y sobre todo ... oír tus pasos.
Aunque otros amores vengan y me abandonen ... y los años sigan separándonos más allá de esos frágiles amoríos ... tú reinarás para siempre ... como siempre reinaste.
Los años irán añadiendo gemas a tu diadema ... y el tiempo, como un amante, seguirá embelleciéndote a mis ojos ... y reinarás en mí para siempre ... coronado por la luz de la memoria.
Vino ... y se fué
... en otras tierras ... o quizá en mejores cielos ... tus manos han de enlazarse con otras manos ... y tus ojos con otros ojos ... ¿pensarás alguna vez en unos verdes ojos ... como yo recuerdo los tuyos?
Lo último que te regalo ... éste racimo de renglones ... no tengo otras riquezas ... pero valgan lo que valgan ... tuyos son.
Al escribirlo pongo a mi amor punto final ... ellos serán tu tumba y tu epitafio.
Ahora el camino se bifurca ... y yo ... debo ir por mi lado ... tan lejos del tuyo.

viernes, 15 de febrero de 2013

Prisionero atributo

Quién retuvo en sus ojos el paisaje nativo, luego que migratorias cigüeñas presagiaban el cambio de estación.
Aquél, desde la infancia descalza, feliz corriendo entre húmedas mazorcas, detiene ya su vuelo ante el carro de títeres, y sabe así los trucos y los recitativos de tanta letanía, por extasiarse siempre mientras muerde los granos tostados del maíz.
¿Cómo puede más tarde, cuando herede aquellos abedules y el viejo semental, cambiarse en otra alma?
Siempre tu antiguo aroma será quien restituya a la hacienda presente ... la cosecha.
Cuando al patio te entras para cambiar el cuerpo ... y el aposente duro de tu carne descanse entre jilgueros rubios que entonan su salmodia ... puede que mires el flotar dulcísimo de Sandro Botticelli ... y Ofelias entre blondas, rosas vírgenes nórdicas, custodiadas por ángeles que coronan el pudor de tus prados, den paz a tu paisaje.
Así descuelgas la guitarra; se enredará otro viento entre sus cuerdas, pero tú seguirás apacentando el ciervo de la niñez varada en su embozo caliente.
Y puede que otro olor, o nuevos alimentos, ronden ya la planicie de tu hombría, pero siempre aquel son, prisionero atributo, alma por siempre erguida, paseará otros cielos ... por donde Aldebarán ya no asome a tus ojos ...
... y te cubra esos lentos techos que un día poblaste con una antigua música de quemadas vihuelas.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Canto vespertino

Si he titubeado más o menos en mi gran tarea de felicidad ...
Si he jugado mis cartas durante toda mi vida y no he mostrado un glorioso rostro matinal ...
Si los rayos de felices ojos humanos no me han conmovido ...
Si los matinales cielos, los libros y mi alimento, y la lluvia del verano, sobre mi sombrio corazón se derramaron en vano ... dame tu fuerza para que despierte mi tosco espíritu.
O, si soy demasiado obstinada, elige y ... antes de que este espíritu muera, dame un dolor tan penetrante ... o una culpa tan atroz que reviva mi muerto corazón.

viernes, 25 de enero de 2013

Let´s Fall In Love

Hace ya mucho que para siempre amarré mi barco y ... que al camino y al lecho de los ríos y ... a los verdes y ondulantes juncos ... dije mi último e ignorante adios.
Ahora vivo contenta y divido mi indolente vida ... entre la lectura y la música.
Más en vano ... porque cuando junto al fuego me siento y ... en su luz abro las desgastadas páginas de mi atlas ... el camino infinito vuelve a abrirse en mi alma.
He dejado todo sobre el ignominioso campo ... Honor y Esperanza, todo ... menos la vida; sin espuelas ... con la espalda rota y el escudo partido ... humillada y deshonrada abandoné la batalla.
De quien nada tiene, ¿acaso no tomarás incluso lo que no tiene ... si abandona la batalla?
Amé el desolado pantano ... los orgullosos vientos ... la espumante plata de la lluvia ... y la crecida de los arroyos.
El rocío, la escarcha y las montañas ... el fuego y los océanos ... la soledad sonora.
Los vientos que como pífanos sonaban en la oscuridad ... y la altísima y casta luna.
El fruto maduro conserva el áspero y picante aroma de los bosques ... yo que amaba las llanuras vacías, perfumadas por la lluvia y por el viento ... y las joyas recatadas de la lluvia se posan de nuevo en mis hombros ... adornándolos.
Y el tiempo que nadie puede detener ... pasa como el viento y arrastra las hojas de la vida.

viernes, 18 de enero de 2013

La luz de la memoria

Tuyo fué el espíritu de los viejos cuentos, ellos fueron tu infancia ... su inmenso asombro, las hazañas y el supremo gozo conmovieron tu corazón con sus temores y esperanzas.
Tú escuchaste a la Bestia, y el cuerno de Rolando, y aquel grito sembrador de guerra del inerme Aquiles.
Tú viste las tierras de aventura, las rumorosas costas y los mares y bosques desolados ... la isla, el valle y la oscura montaña.
En Samarcanda levantaste un tenderete, y en él magos de furtiva mirada traficaron ... allí, una noche, el maligno Afrit te raptó, y entre sus alas fuiste más allá del Monte Ararat.
Tuya fue el ansia de fortuna que te llevó a embarcar con una jarra de monedas rumbo a Basora y cruzar la mar.
En una cueva centáurica te regalaron la sabiduría.
Te mostraron los nombres de las plantas, y a orientarte por brillantes estrellas en los oscuros bosques.
Cosas hay que dejan, en aquel que las ve, la llamada más fuerte y ... hay sonidos que aquél que los escucha, por siempre los repetirá en su alma.
¿Qué fue esta tierra, hijo de dioses, para tí?
Desde tu país del sueño, tú, soñador, venías ...
Y en tus oídos aún resonaban antiguas músicas
Y en tu cabeza las gestas de los muertos
Y aquellas heroicas épocas ya olvidadas
Y una tierra tan abatida, demasiado tarde, tus pasos retornan
Y ansías escuchar los ruiseñores del mediodía, y aguardas
Desolada ... la aventura huyó.
Y ahora, aunque seductor fluya el río y cada recodo con álamos, cada meandro o islote a tu alma reclame ... aún así ya nada esperes ... la esperanza ha muerto.
Las áureas arboledas hace mucho tiempo se extinguieron ...
Y sobre el mundo ya no quedan ciudades encantadas.

miércoles, 16 de enero de 2013

Un día en la vida de un loco

El que ha tocado fondo ... aquel a quien la diosa lo abandona ... se aferra a la esperanza y vive ya sin miedo. Cuando uno está en la gloria cambiar es lamentarse ... pero el que nada tiene verá volver la risa.
Así que ... bienvenidos ... vientos inconsistentes que hoy abrazo; vuestros soplos me han hecho miserable y ... no tengo reproches.
Cuando quieras mi bendición, yo, de rodillas, querré que me perdones.
Viviremos rezando entre canciones, contaremos leyendas, nos reiremos de las áureas mariposas, oiremos los rumores y ... hablaremos con él sobre quién gana, quién pierde, quién asciende ... quién no cuenta.
Sabremos el misterio de las cosas ... igual que si informáramos a Dios.
Y veremos el fin, tras los muros, de los lamentos y la risa poderosa ... que crecen y decrecen con la Luna.

lunes, 7 de enero de 2013

Tengo tu nombre

He nacido en tus manos dulcemente, manantial de tu amor ... venas arriba ... y en tus manos está que alegre viva o que muera en tus manos tristemente.
No recuerdo quién era anteriormente ... ni siquiera si fui ... ni en qué cautiva soledad me encontraste cuando iba muerta de sed en busca de otra fuente.
Sé que volví a nacer cuando viniste a descubrir que es cierta la esperanza ... y es posible encontrar un mundo aparte.
El resto nada importa.
Deshiciste las sombras del ayer ... en la balanza el amor tiene todo a su parte.
Puedo ponerle un nombre a esta alegría, a este súbito pájaro crecido en mi esperanza, que fue olvido y ya es gozo de amor ... porque eres mío.
Por tus ojos la pena es lejanía, y en alas de tus labios voy perdida.
Tengo tu nombre ya, puedo llamarte, salvarme en ti ... gozar la luz de un mundo que, sólo para mí, de amor has hecho.
He nacido por ti, para encontrarte.
Y ... ahora ya puedo, torpe vagabunda, morir más que vivir junto a tu pecho.

martes, 1 de enero de 2013

Si pudiera encontrarte

Te escribo y mi palabra es como un ave a la que el tiempo no logró dar caza ... tu sangre va en mi sangre y nos enlaza ... remoto enigma con perenne clave.
Escribo a tu cansancio que es el mío, desde tu antigua pena que es mi pena ... y a la vuelta de todos los destierros.
Si pudiera encontrarte te diría que todo sigue igual. La desventura se alza junto al amor, en esa oscura senda que desemboca en la agonía.
Como amar es todavía llanto sobre el placer ... qué cordura amansada en la piel, y ... qué locura la soledad de dos en compañía.
Quiero soñar que te he reconocido, y ... que me has susurrado tu tristeza ¿dónde acaba la pena cuando empieza? ¿cómo reconquistar el tiempo huido?
La envidia te ha dejado malherido ... te arrebató el poder y la riqueza; estás cansado y vuelves la cabeza, y siembras el pasado en el olvido.
Y vuelves la cabeza e interrogas al tiempo que se fue, y encuentras cenizas sin retorno y ... en el amargo exilio ahogas aquello que te queda ... acaso el beso, reliquia fiel de aquel amor primero.
Pensarás que estoy loca, pero ¿cómo escribirte contra el calendario por más que lo trasiego y lo disloco?. Desde la voz antigua te convoco ... el tiempo se me vuelve solitario, se me vuelve, y te busca, epistolario.
La muerte es el silencio ¿quién se atreve a recobrar tu triste huida? ... no daré la esperanza por perdida ... pues escribirte es ya encontrar respuesta.