viernes, 11 de agosto de 2017

Me obligaste a viajar por el llanto

Cuando ella entró de improviso, pareció que la puerta no volvería a cerrarse, ni siquiera ella la cerró ... ella, ella ...
la habitación quedó abierta a un mar visitante al que no podía detener puerta alguna.
Mas, cuando al fin  sonrió, ladeando la cara para despedirse de mí, donde había sonreído, en su lugar, había una puerta obscura que sin cesar se cerraba y ... se retiraron las olas.

viernes, 4 de agosto de 2017

Estás en una pesadilla

Que nunca llegue a desencantarte ese lugar en el que a veces sueñas que estás y que se haya a gran distancia de todo sueño, ni aquellos a los que allí encuentras, aunque rara vez sentada en su compañía.
Los indomables, los activos, los bondadosos, ¿no los has conocido? ¿a quiénes?.
Llevan al Tiempo serpeando tan como un río junto a su casa que no hay entrada por el camino de la historia para nombrarlos o contarlos.
En tus ojos somnolientos leo el viaje que incoherentemente narras, y que excita mi admiración de amante: que viajaras en una pesadilla a una tierra perdida y con un foso, tú que eres de carácter asustadizo.
 

miércoles, 26 de julio de 2017

Obra entre manos

Viviendo entre estos huertos, nos gobiernan por fuerza las cuatro estaciones: lo aprendemos de escarchas a destiempo, o de soles usurpadores y demacradas flores ... legitimista nuestra desaprobación.
El tiempo conocíamos, no estaciones, en la ciudad donde, sin estaciones, brillaban la naranja y la orquídea ... lo conocíamos por el pesado abrigo o por la luz, enmarcábamos el amor en terminologías posteriores a éstas de aquí, donde contamos cuánto peso de nieve, o cuánta fruta
... desgajan a los árboles sus ramas.  

lunes, 17 de julio de 2017

Cinco plumas a mano

Ojos grises, ausentes, que crepitan en sus órbitas amplias, desiguales.
Una ceja que en parte se inclina sobre el ojo porque encierra todavía una esquirla ... piel adentro ... como un recuerdo necio de la lucha de un viejo mundo.
Nariz rota, aguileña: un mal placaje la causó.
Surcadas mejillas.
Basta pelambre gris que revolotea loca.
Frente arrugada y alta.
Carrillos prominentes.
Las orejas ... grandes.
Y la mandíbula, de púgil.
Dientes pocos.
Labios gruesos.
Boca ascética.
Me detengo con la navaja en ristre, frunciéndole el ceño, mofándome del hombre del espejo cuya barba requiere mi atención, y ... otra vez le pregunto por qué sigue dispuesto, con la presunción de un mozo ...
a cortejar a la reina en su dosel de seda.

lunes, 10 de julio de 2017

Mujer ... tu país secreto

Toda mujer regia en verdad posee un país secreto, más real para ella que este pálido mundo exterior ...
la casa ya en silencio, a medianoche, aparta aguja o libro y lo visita sin ser vista.
Cerrando los ojos, improvisa una verja de hierro entre abedules ... salta la barrera, toma posesión.
Luego corre o vuela, o bien cabalga un caballo que trota a recibirla, y viaja adonde quiera:
sabe hacer que la hierba crezca
que el lirio se entreabra a su mirada
que los peces coman de su mano
ha fundado aldeas
plantado bosques y vaciado valles para que arroyos corran fríos a una bahía sin salida a la mar.
Nunca osé preguntar a mi amor por el gobierno de su reino ni por su geografía ... ni la he seguido entre abedules escalando esa verja para espiarla en la niebla.
Y aun así, me ha prometido, cuando muera, un pabellón al pie de su palacio en un calvero liso en la espesura, donde crece la genciana y el alhelí y ... que a veces podemos encontrarnos.
 

miércoles, 5 de julio de 2017

Le pregunté al hombre feliz

Tu voz ya se ha ido; te escucho con dificultad.
Tu voz de estrellas, ahora ensombrecida, y de nuevo la tierra se obscurece con los grandes cambios de tu corazón.
De día el pasto se estropea bajo la ancha sombra de los árboles.
Por todas partes el silencio me habla, claramente lo dice ...
no tengo acceso a ti
no existo para ti ... con una tachadura has suprimido mi nombre.
Con qué desprecio nos juzgas para creer que sólo la pérdida puede darte poder sobre nosotros.
Las primeras lluvias de otoño agitan las flores.
Cuando te vayas ... vete del todo, descontando la vida visible de todas las cosas, pero no toda la vida ...
no sea que nos apartemos de ti.

miércoles, 28 de junio de 2017

Si pudiera escoger yo

Igual que un hombre y una mujer construyen entre ambos un jardín como un lecho de estrellas, se demoran ellos en la tarde de estío, aquí, y la llenan de frío con su terror ... todo podría terminar pues todo tiende a la devastación.
Todo, todo puede perderse, a través del aire perfumado donde inútiles columnas se levantan y más allá se agita un mar de amapolas.
Calla, amor mío.
No me importa cuántos veranos tenga que vivir para volver ... este verano hemos entrado en la eternidad.
Siento tus dos manos enterrarme para liberar su esplendor.