viernes, 20 de octubre de 2017

Gemido por la muerte del cervato

Los soldados, en fiero cabalgar, han herido de muerte a mi cervatillo.
¡Cuánta crueldad la suya! ¡Nada ganan matándote!
Jamás cuando vivías les hiciste algún daño; ¡y ay de mí! tu muerte no les causa ningún bien.
De cierto ningún mal les deseaba ... ni tan siquiera ahora ... mi mañana.
Pero si puede una plegaria mía conseguir el olvido de los Cielos para este crimen ... verteré  mis lágrimas con ese fin.
No obstante, mucho temo que un hecho así no va a quedar impune.
El Rey del Cielo lo recuerda todo, y tiene cuanto se hace consecuencias.
Hasta los animales se merecen un justo sacrificio, de otro modo pasa a ser condenable darles muerte.
Aunque lavaran sus culpables manos en esta sangre tuya que es herida para mi corazón ... no se limpiaran.
Pues su mancha procede de una púrpura como no hay otra igual en todo el mundo que se pueda ofrecer por su pecado.
  

jueves, 12 de octubre de 2017

Laberinto

La estancia permanece silenciosa mientras el domingo gesta su plan frente a la ventana.
La pantomima de los espectros se representa ... de cuando en cuando ... en el silencio.
A derecha e izquierda el pasado permanece suspendido en las paredes de mi habitación ... un amigo muerto tiende su mano y lo pasado permanece para siempre.
Cada cosa me responde en silencio desde su lugar, como una leyenda.
La diosa que al hogar regresó alza el sagrado lamento de la estirpe.
¡Qué ruidoso se vuelve lo que calla!
Aún estoy en la más temprana edad.
El silencio rondará el salterio y el joven sonar de un violín vecino.
Los primeros momentos dichosos del otoño estarán de nuevo a mi alcance.
Los pájaros ya están aquí ... los veo volar en mi habitación.

lunes, 9 de octubre de 2017

Palabras en versos

El tiempo se detiene. Me cautiva el pasado, espero y me detengo en la pradera como los cisnes sobre el verde espejo.
Ésta fue mi tierra.
Hay tantas campanillas ... escucha y mira.
Desde hace cuánto esperará la mariposa sobre esta roca.
Debe ser domingo y todo repica en azul.
Ya no puedo avanzar. ¡Presurosos pies, deteneos!.
Detened vuestra carrera frente al milagro.
Un día muerto abre sus ojos y todo parece tan lejano ...

lunes, 2 de octubre de 2017

División de mi mundo

Trazo una línea en mitad del cuerpo, como en el tratado de Tordesillas, para dividir lo que me pertenece y lo que sólo pertenece al espejo que te refleja, cuando pasas por mitad del cuarto y ... de un lado eres presente y material a mis ojos, y del otro lado eres sólo imagen, como si entraras en una especie de realidad en que no existe ni hoy ni ayer ... sino apenas la belleza que dura más allá del tiempo y las circunstancias en que te veo.
Es un tratado que hago entre yo y yo para dividirte, y saber que este cuerpo que hoy poseo dejará luego de pertenecerme cuando lo extienda en el poema ... como una Venus de Rubens o un bañista de Renoir, envueltos con velos o arbustos, a la luz de las velas o del sol.
Y siento lo que tengo cuando te pierdo, y tu cuerpo se graba más allá de esa línea abstracta que te separa de ti misma
... cuando en ti se unen la realidad y su reflejo. 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Una relación necesaria con lo real no lo implica

Es la tendencia al canto quien transforma la intención con que inicio el poema.
Así, si quiero hablar de asuntos concretos, de lo cotidiano, de la vida que pasa ante las palabras, la música transfigura cada una de esas cosas, logrando que el poema se separe de mi propósito.
Puedo decir, entonces, que ella determina el sentido de lo que va a ser dicho ... y si intento intervenir, nada de lo que quiero acontece.
Su voluntad no pertenece a este mundo.
Por otro lado, la propia razón poética me aleja de la lógica inicial ... y veo nacer vínculos de sonido, la manera en que las vocales y las consonantes se asocian en conjuntos armónicos o disonantes
... de acuerdo con el estado de espíritu del poeta.
Sin embargo, hay un elemento que perturba todo este sistema.
Tu voz y la tristeza que la cruza me obligan a revisar mis ideas.  

viernes, 15 de septiembre de 2017

Establecer el vacío

Más y más débil la luz del sol cae por la tarde. Los orgullosos y los fuertes han partido.
Estos que quedan son los malogrados, son los que por fin humanos, oriundos de una esfera reducida.
Es su indigencia una indigencia que es indigencia de la luz ... palidez estelar que cuelga de los hilos.
Poco a poco, la pobreza del espacio otoñal se vuelve mirada ... unas palabras pronunciadas.
Cada persona nos toca completamente con lo que es y como es, en la rancia grandeza de la aniquilación.

sábado, 2 de septiembre de 2017

La segadora a las luciérnagas

¡Lámparas vivas cuya amada luz hace que se demore el ruiseñor, y en la noche de estío, pensativa, medite su canción incomparable!
¡Cometas de los campos! no anunciáis ni guerras ni honras fúnebres de un rey, brilláis sin más objeto que servir de presagio al degüello de la hierba.
¡Luciérnagas de llama servicial que orienta al extraviado segador, al que en la noche yerra su camino al ponerse a seguir a fuegos fatuos!
¡En vano derrocháis fulgor solícito dado que al fin Norma Jeane ya está aquí!
Por ella voy tan desencaminada que nunca más sabré volver a casa.