sábado, 17 de febrero de 2018

Que ningún viento borre el camino

No dormir en toda la noche, por puro placer,
sin contar ovejas, ajena a las esquilas,
dando la bienvenida a la confabulación auroral
de los pájaros, sus hijos, que ociosos discuten
detalles que imaginan de la prometida llegada:
¿vestirá de rojo, rosado, azul,
o puro blanco?. Del color que vista, espléndido.
No dormir en toda la noche, por puro placer,
le es concedido a pocos, mas al fin a mí,
así que cuando ría, me desperece y salte de la cama
me deslizaré abajo, y mis pies cepillarán la alfombra
educadamente en aras del civilizado progreso,
aunque, si quisiera, podría salir volando por la ventana abierta
y posarme en una alta rama, aceptable aliada
de los pájaros aún alerta, y gorjear dulce con ellos.

jueves, 15 de febrero de 2018

Poema para un descosido

Pocas cosas que hacer tiene la hierba.
Un simple espacio verde con mariposas a las que cobija y que sirve de fiesta a las abejas.
Se mueve al son de encantadoras músicas que le traen los vientos ... tiene la luz del sol en su regazo y se inclina ante todo.
De noche enhebra gotas de rocío igual que perlas ... tiene una elegancia que al lado de maneras tan pulidas parecerán vulgares las duquesas.
E incluso cuando muere es en medio de olores prodigiosos ... mientras dulces fragancias se adormecen o amuletos de pino.
Y luego habita en formidables trojes y sueña con los días que se van.
Pocas cosas que hacer tiene la hierba ...
¡me gustaría ser paja del heno!

jueves, 8 de febrero de 2018

Es fácil ...

Una vida se inventa fácilmente,
a diario lo hace Dios,
la creación puede llamarse el juego
del que lo puede todo.
Es fácil de borrar,
es ahorrativa la divinidad,
¿cómo va a hacer eterno
a lo que es esporádico?
Los modelos que expiran refunfuñan,
pero sigue su plan imperturbable ,,,
aquí poniendo un sol
... allí quitando un hombre.

jueves, 1 de febrero de 2018

Canción de mujer, de luna ...

Por la noche estoy viva.
Por la mañana muerta, un antiguo navío que ha gastado el combustible ... cruda y de huesos pálidos.
Sin milagro.
Sin deslumbre.
Yo ya no tengo arreglo ... pero tu armadura te hace alto y debo prepararlo todo para tu viaje.
Siempre fui una virgen ... vieja y picosa.
Antes de que el mundo fuera, yo era.
Con la piel naranja, gorda, del color de una zanahoria, me han mirado boquiabiertos, permitiendo que mis oes llenas de grietas caigan al mar cerca del Adriático.
Sobre el mar he descansado.
He caído como un jet al Atlántico.
He cometido perjurio sobre la vida.
He colgado mi péndulo, mi bolsa gorda, mi dorada luz que parpadea por encima de todos vosotros.
Así que si debes preguntar, hazlo.
Después de todo no soy artificial.
Velé por ti durante mucho tiempo, con las tripas llenas de amor y vacía ... haciendo girar mi desfiles sin fin pata ti, tú, mi frío general.
Sólo necesitas pedírmelo y yo haré que se cumpla.
Está prácticamente garantizado que tú tropezaras conmigo.
Así que ven patrullando ...
tú el de la explosión
tú el del bastión
tú el del plan.
Cerraré mi ojo gordo, cuartel general de un área ... hogar de un sueño.

sábado, 27 de enero de 2018

Without you

Esas partes tuyas que los ojos del mundo ven, en nada el corazón mejorarlas puede: todas las lenguas ... voces del alma ... lo dan por hecho, pues es verdad pura que hasta el adversario admite.
Tu exterior coronado así queda por exteriores alabanzas ... pero esas mismas lenguas que a tí se deben, emplean otro acento para desconcertar tu elogio, llegando más allá de lo que tus ojos muestran.
Buscan dentro de tí la cobardía de tu espíritu ... y la miden en conjetura con tus hechos; entonces con rústicos pensamientos, añaden a tu muerta flor la pestilencia de los hierbajos.
Pero el porqué de que tu olor no encaje con lo que muestras ... tiene la culpa el suelo comunal en el que creces.
Mis palabas de amor ... ya no te pertenecen.

jueves, 18 de enero de 2018

Una blanca rosa

¿Ésta es la tierra?. Entonces no le pertenezco.
¿Quién eres tú en la ventana iluminada, ensombrecida por las hojas inestables del árbol pasajero?
¿Lograrás sobrevivir donde yo no he de durar más allá del primer invierno?
Toda la noche las tenues ramas del árboles alternan y susurran en la ventana luminosa.
Explícame mi vida, tú, que no muestras signo alguno, aunque te invoque de noche ... no soy como tú, tengo por voz solamente mi cuerpo ... no puedo desvanecerme en el silencio.
Y en las frías mañanas, sobre la obscura superficie de la tierra flotan los ecos de mi voz ... blancura que lo obscuro absorbe siempre como si hicieras una señal, después de todo, para convencerme de que tampoco tú podrías sobrevivir aquí, o mostrarme que no eres tú la luz que yo invoqué
... sino la obscuridad que había detrás de ella.

lunes, 8 de enero de 2018

Conseguir la necesaria alegría

Hace tantos años que aguardo, noche tras noche, sentada en un refugio.
Y sin embargo no he olvidado aún que Dios, nuestro señor, hizo el día.
Vosotros dormíais mientras tanto ... pero yo he permanecido en vela reflexionando hasta llegar a convencerme de que habéis sido creados sólo para comer.
No volveremos a reunirnos nunca más ... yo abajo y vosotros en el rebaño seguro.
Yo la condenada y vosotros los devotos.
Me elevo mientras estáis sobre la tierra, y así permaneceremos de mutuo acuerdo.
Vosotros alabad a Dios ... yo sé que la luz llegará.