miércoles, 28 de junio de 2017

Si pudiera escoger yo

Igual que un hombre y una mujer construyen entre ambos un jardín como un lecho de estrellas, se demoran ellos en la tarde de estío, aquí, y la llenan de frío con su terror ... todo podría terminar pues todo tiende a la devastación.
Todo, todo puede perderse, a través del aire perfumado donde inútiles columnas se levantan y más allá se agita un mar de amapolas.
Calla, amor mío.
No me importa cuántos veranos tenga que vivir para volver ... este verano hemos entrado en la eternidad.
Siento tus dos manos enterrarme para liberar su esplendor.

miércoles, 21 de junio de 2017

Secuencia mejicana

En las tabernas mejicanas donde los chicos se apoyan en el mostrador y discuten los problemas de la polis, los viejos borrachos hablan de sexo a la espalda de los chicos.
La luz de Méjico entra por la puerta de la taberna, y atrae a las moscas que se posan en los restos de comida que los viejos tiraron al suelo.
Lo que a mí me gusta, de Méjico, es oír las moscardas que sobrevuelan los charcos por donde pasan los chicos que acaban de discutir de la polis en el mostrador de la taberna.
Los viejos están ahí dentro, y siguen bebiendo vino de barril, sin saber de qué hablar, ahora que los chicos se fueron.
Mas no descansa el verano,  y el sol castiga las espaldas de los chicos que se desvisten, en las rocas, y se tiran al agua para limpiarse
... de la polis, de los viejos, y de las moscas.

martes, 13 de junio de 2017

Camino a cuerpo descubierto

Volviendo desde Orión en la repentina helada de una noche de Noviembre, fui emboscada por el río de estrellas.
Desarmada por cielos iluminados me había olvidado completamente de este arco de obscuridad ... de esta noche negra donde las estrellas cinceladas por la helada eran notas arrojadas desde la caña de un gaitero ... florituras de la luz.
Así que yo no estaba lista para el atroz glamour de Orión cuando él emprendió el camino hacia la constelación en su cinturón de estrellas que fue dirigido contra mi corazón.
¿Qué podía hacer yo?
Antes que terminar metiéndome en una zanja negra como boca de lobo bajé dos veces, me recosté contra el coche y me quedé mirando nuestro ventoso y desordenado ático donde los antiguos amontonaron trastos viejos que pensaron podrían venir bien:
arados, cucharones, osos, leones, un repiqueteo de héroes, algunas heroínas, un sendero para la vaca blanca, un cisne y, bien abajo, casi fuera del alcance ...
... Venus, completamente inmutable por la helada.

domingo, 4 de junio de 2017

Me obligaste a viajar por el llanto

Mi jardín es un cementerio de platos y tazas; si no es así ... hay un elefante en un bazar en el centro de la tierra.
La excavación de cada año revela un nuevo tesoro y hay democracia en todo lo roto.
Una cerámica decorada de azul cae al lado de un diente de león.
Una loza pesada de Devon y la porcelana rosada de la boda ... son azotadas vivamente por la misma lluvia de mayo.
Todo se iguala ahora en la roca marrón; no todo prestó igual servicio ni su pérdida se lamentó del mismo modo, sin embargo ni un fragmento reveló nada, ni una palabra, de todas las que oyeron, lo que vieron las manos que los utilizaron con brusquedad o cuidado
... mudos testigos de los hambrientos saciados y de los sedientos satisfechos, de las raras oportunidades de comunión antes de que fueran rotos y devueltos ... arcilla a la arcilla ... habiendo atravesado el fuego y ... sido un recipiente por un rato.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Cuento ... para recuperar la infancia

Había una vez, en el lejano reino de Siam, una bellisima Princesa llamada Gandari.
¿Qué tenía la Princesa?, sus ministros no encontraban la razón de sus males ... lloraba. Estaba enferma de melancolía.
Nada la distraia ... sus vasallos estaban tristes ...
Cierto día llegó a sus oidos que en un reino cercano había un Principe que había construido un Laúd. No había elefante que, cada vez que lo tañía no se acercara a mirar. De modo que el Principe era capaz de hacer que muchos elefantes acudieran hasta él desde la selva.
La Princesa, intrigada, sintió deseos de conocerle y dijo a sus ministros :
- Entregaré 500 masurans a la persona que conduzca hasta aquí y me entregue al Principe laudista. Y ¡además me casaré con quien lo logre!
Un jardinero real, al escucharlo, se presento ante la Princesa
- Si lo traigo y te lo entrego, ¿te casarás conmigo?
- Hazlo venir, y acto seguido me casaré contigo - dijo ella.
Entonces el jardinero se dirigió a la ciudad del Principe llevando consigo una gran cantidad de telas blancas. Se detuvo en una selva cercana, cortó algunos palos y construyó con ellos y con las telas un elefante blanco con colmillos. Una vez acabó, se metió dentro del elefante y esperó.
Unos hombres que vieron al magnífico elefante fueron a ver al Principe que tañía el alúd mágico y le dijeron:
- Principe, hay un magnifico elefante blanco con colmillos en la selva.
Entonces el Principe tomó el laúd y lo tañó del mismo modo que otras veces. Pero aquel elefante no acudió a él
- ¿Qué está pasando? - se preguntó- ¿por qué no acude?
Y ... acercándose a una distancia considerable volvió a tañer. Pero el elefante se apartó un poco. El Principe se acercó otro tanto y volvió a tañer. Pero el elefante se alejó nuevamente.
De ese modo continuó acercándose, hasta que llegó a tañer el laúd frente a la cabeza del elefante. Pero, incluso de aquel modo, el elefante persistia en su  marcha. De aquella forma llegaron ambos hasta la ciudad de la Princesa.
La Princesa quedó complacida. Le dió los 500 masurans al jardinero que había construido el elefante y se casó con él.
El Principe tañedor del laúd se quedó con ellos como ministro.
Y todos vivieron felices y comieron perdices.
Colorin colorado.

jueves, 25 de mayo de 2017

El ángel que en la tarde desciende del espíritu,

y quema el suelo de la página,
y mancha de orvallo los campos del invierno donde la hierba insiste en mantenerse
... tiene la vista cansada de infinito.
Lo cojo de la mano y oigo arrastrar sus alas detrás de mí, mientras avanzamos por el asfalto.
Es cierto que los ángeles no están hechos para andar; y que sus pasos dibujan un vuelo desmañado con la duda ebria de un rumbo.
Mas lo siento en la silla de taberna ... le pongo delante el amargo cáliz del aguardiente matinal y ... le veo engullir hasta el fondo las gotas de fuego del infierno, saboreando el sol que por un instante despunta entre las nubes que lo expulsaron.

martes, 9 de mayo de 2017

Cuando cuerpo y alma se llevan a matar

Conozco aquello que planeabas, lo que te proponías al enseñarme a amar el mundo, a hacer imposible que le diera la espalda, que lo apartara por completo y para siempre.
Está en todas partes; cuando cierro los ojos ... cuando cantan los pájaros ... cuando huelo el perfume de las lilas en la temprana primavera ... en el perfume de las rosas de verano
... te has propuesto arrancarme cada flor, cada vínculo con la tierra.
Por qué querrías herirme, por qué querrías mi desolación final, a menos que quisieras verme tan hambrienta de esperanza como para negarme a ver que nada fue dejado para mí, y ... creyera en cambio que después de todo lo que se me dejaba sólo fuiste tú.