martes, 23 de diciembre de 2014

El Maestro presenta los Clásicos en la Biblioteca

En la amplia sala, al declinar el día,
dos hombres conversaban quedadamente.
Yo estaba allí, no sé por qué, presente
y escuchando tras una estantería.
Hablaban en latín. Yo no entendía
ni jota. La pareja era infrecuente:
uno joven, y el otro evanescente
en la túnica blanca que vestía.
Alrededor de libros, sabia herencia
de un mundo extraño, nebuloso, incierto.
Y el trastocado tiempo por testigo.
De improviso, advirtieron mi presencia
y, acercándose amable, mi Maestro:
"Aquí el Poeta -dijo-, aquí ... un amigo".

viernes, 19 de diciembre de 2014

Capturar el encuentro

Las cosas ya están en el fondo de la superficie,
tan sólo tienes que nombrarlas con respeto.
Si quieres arriesgarte a ir más allá
podría descubrirse que no te llama enigma alguno.
No envidies a los que devoran todo el sentido,
a los que despertaron, sin compasión, el pensamiento
que aquí duerme con sus ruidosas preguntas
antes de que atravesase corriendo las horas del día.
Cuando lo cotidiano se muestra por vez primera
se ven recompensadas todas tus pesquisas
y lo encontrado se somete a elección.
Sólo permanece lo que descansa olvidado de tu apremio,
así lo distante se hace banal
y lo nuevo próximo ¡y como nunca visto!

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La levedad de una gota de rocío

Ved cómo ese rocío cenelleante se vierte desde el seno mañanero sobre las rosas florecidas, y olvidando el lugar en que ahora vive, la luciente región en que nació ha encerrado en su misma redondez ... y en el pequeño espacio de su esfera protege en la medida en que es posible su elemento natal, que era la altura.
Y cómo con desdén apenas roza aquella bella flor hecha de púrpura, y volviendo sus ojos a los cielos brilla con una luz acongojada como su propia lágrima ... debido a nostalgias que inspiran las estrellas.
Inquieta y frágil, siempre temblorosa, con miedo de llegar a hacerse impura, por fin se apiada de ella el sol ardiente, que pronto la evapora ... regresando al firmamento ... su lugar de origen.
Así el alma, esa gota y ese rayo del claro manantial de luz eterna, en las flores humanas puede verse cómo aún guarda memoria del lugar del que viene, rechazando las tiernas hojas y los verdes brotes, y abismándose así en su propia luz, en puros pensamientos envolventes ... crea un cielo mayor en otro exiguo.
Con humildad en su hechura lastimada se esfuerza por dejar de ser lo que es.
Se niega a todo el mundo circundante, aunque acoge la luz del claro día, oscura por abajo, luminosa por la parte de arriba,  muestra aquí su desdén ... pero allí es toda de amor.
¡Qué ansiosa por partir y qué dispuesta en todos los momentos a ascender, a punto de caer, y sin embargo ansiosa por volver a las alturas!
Así el santo rocío del maná cayó blanco e intacto, aunque cuajado por el frío en la tierra, aunque después se disolvió a la luz del esplendor ... del todopoderoso sol del cielo.

martes, 2 de diciembre de 2014

Esa canción lejana

Para poder vencerme por completo hizo el amor el más dulce enemigo, con dos bellezas que a mi muerte aspiran formando una armonía irresistible ... una ata el corazón con la mirada y otra ... cautiva con su voz mi mente.
Podría verme libre de una de ellas y romper con el alma escurridiza las trabas hechas rizos de su pelo ... pero ¿cómo dejar de ser su esclava ante el arte sutil que hace grilletes invisibles del aire que respiro?.
Fuera fácil luchar en tierra llana con iguales opciones de victoria. Pero sería inútil resistir a la que ojos y voz tiene en su bando ... de ese modo es segura mi derrota, pues tiene a su favor el sol y el viento.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Breve beso de la espera

Lector ... ¿recuerdas haber respirado con toda el alma, al olfato sumisa, el vago incienso que aroma una misa o de un saco el almizcle inveterado?
Mágico encanto, que, agudo, improvisa en el presente el valor del pasado.
Así el amante ... en el cuerpo dorado ... coge la flor del recuerdo indecisa.
De sus cabellos untuosos y graves, saco viviente, incensario de alcoba ... salía olor africano de loba.
Y de sus trajes flotantes y suaves ... donde la flor de su cuerpo se hospeda ... un vaho tibio de forros de seda.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Noche ...

Muchas veces en mis noches oigo los gritos del roce de tus manos, aunque ellas no sepan lo que dicen.
Siento el tartamudeo de tus brazos, que, de no hablar así ... no se hubieran colgado a mi cuello.
Eres como ese rocío que gotea y deja su  perfume en la oscuridad ... irrumpes en mi cuerpo como el oleaje y mi sexo se ahoga bajo la marejada de tu simiente.
Eres esas palabras que tropezaron en el temblor de mis labios.
Esa sombra de arrebatada pasión ... de tus ojos oscuros.
Te posas levemente sobre mi cuerpo y yo ... me precipito y quiero destrozarte y esparcirme ... en un vértigo de cuerpos que no saben donde comienzan y terminan.
Quiero que ardas en la hoguera de mis deseos ... que fluyas en todas las corrientes de mi cuerpo.
Quiero que reconozcas mi cuerpo, que nada te sea desconocido ... que navegues por mis arterias.
Quiero tus besos, tus caricias, tu pene, tu traspiración, tu risa, las palabras nunca dichas, los mas secretos anhelos ... que sea todo mío ... sin pertenecerme.
Mi día ha terminado al fin, y ahora, en mi noche ... vengo a decirte que he amado tu mundo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Epílogo para un libro condenado

Eres cielo de otoño, rosado y misterioso; pero como la mar, vasta, me envuelve mi dolor, y, al retirarse, deja en mi labio moroso de sus limos amargos el punzante escozor.
No palpes con tu mano mi pecho dolorido ... lo que buscas no existe, saqueáronlo ayer los dientes y la garra feroz de mi amante.
No tengo corazón ... las fieras lo han comido.
Entró en mi alma, tras una lucha ruda, la turba, y ... canta y bebe y se mata señuda.
Qué perfume rodea tu garganta desnuda ...
Belleza ... ¿qué hacer?, tú lo quieres, tú imperas.
Con tus ojos de fuego, brillantes como hogueras
... calcíname estos restos que han dejado las fieras.

lunes, 27 de octubre de 2014

Duellum

Así ... rompe este beso postrero y quejumbroso que, sorbiendo dos almas, en vapor se convierte.
Aparta ya tu espíritu y siga yo otra ruta y se obscurezca el día más dichoso.
Que a nadie la venia le pedimos para amarnos ... y muerte fácil no deberemos a nadie al decir: "vete".
... "vete"; si esta palabra no te mató del todo ... tú con la muerte alíviame diciéndome que parta.
Si no, que mi palabra obre en mi y así el justo servicio ella me rinda, que el matador merece, salvo si es tarde ya para tal muerte, habiendo muerto dos veces
... yéndome y al pedir que te vayas.

lunes, 20 de octubre de 2014

Amo el recuerdo de las desnudas edades

Allá, en el centro del versículo, urdían extrañas aves carátulas alegres, o bien trágicas máscaras que el espanto azuzaba sobre el corral de viejas comedias de domingo.
El gallardete indica qué viento reina trémulo mientras el pueblo escucha las historias perplejo.
No el actor que así salta y entona cascabeles ... y de súbito expira, o canta en su viola ... es el que representa.
Los atónitos ojos.
Los oídos atentos al ancho derrumbarse del cántico, pueblo que ya silencia tanta acción contemplada sobre las tablas altas ... es quien vive o fenece recibiendo el mensaje ... del coro enmascarado que así asedia la vida.
Leccionario de altivas oraciones, el hombre escucha el acto primero.
La luz es blanca ... porque siempre la exposición de aquello que acontece debe ser claro.
Le ofrecerán los seres que inician la osadía de inventarse un destino, como si fuera lícito esto de andar a tientas enhebrando otras vidas con la nuestra que a solas ara su estrecho campo.
Invitación a otro porvenir ... la meditada comunión entona su soledad diabólica ... porque fuimos de niños ya apartados en aquella avalancha que la sangre sembrara.
Luego se tornasola una luz de negrura ... porque el nudo del acto segundo representa sólo el caos.
Aquí ponen las gentes sus rostros entre azogues y avizoran un lento peregrinar de túmulos.
Ya se enciende liberta la roja luz del trance.
Nunca adivina el hombre otras claras promesas que no sea el saberse compartido en su angustia.
Y allá el bufón saluda, mientras cae el telón, muerte, del desenlace.

jueves, 9 de octubre de 2014

Fuegos fatuos

Soy joven.
La púrpura en mis venas abunda; mi cabello es de jade, mis miradas de fuego.
Sin tos ni arenilla, puedo llenar mi pecho con el aire del cielo ... que es el aire de Dios.
Al capricho de vientos de bohemia mis noches y días arrojo sin pensarlos dos veces; y a menudo entre frascos me sorprende la aurora desatando una máscara negra de terciopelo.
Unas la llave de oro de sus almas me dieron ... otras dicen que soy un señor y su dueño; yo las amo y a veces un ángel, que es mujer, baja del cielo y ... duerme en mi corazón.
Saben mi nombre.
Fácil y feliz es mi vida.
Pero ... tengo enemigos y algún que otro envidioso.
En mí la amistad siempre encuentra un asilo y que otro sea feliz ... no me ofende jamás.

martes, 30 de septiembre de 2014

El temblor de una ráfaga de silencio

Tú me has hecho grande con tu amor, a mí, una de tantas ... que iba en la corriente de la marea común, meciéndome a favor del capricho del mundo.
Tú me has sentado en el lugar a donde los poetas de todos los tiempos vienen con su tributo ... donde los enamorados de nombres inmortales se saludan a través de los siglos.
La gente pasa deprisa ante mi ... sin ver que mi cuerpo se ha hecho precioso con tu caricia ... que lleva dentro tu beso, como el sol lleva en su orbe el fuego del divino contacto ... resplandeciente para una eternidad.
Deja libres tus brazos. Que tu abrazo traiga mi corazón rebosante al mismo borde de mi cuerpo.
No bajes la cabeza ni apartes tu cara ... dame un beso que sea como el perfume encerrado mucho tiempo en una brizna de pétalo.
No ahogues este instante con palabras vanas, que nuestros corazones tiemblen en una ráfaga de silencio ... que se lleve todos nuestros pensamientos al goce sin orillas.

martes, 23 de septiembre de 2014

Al dios del lugar

La aparición del pájaro que vuela y vuelve y que se posa sobre tu pecho y te reduce a grano ... a grumo ... a gota cereal ... el pájaro que vuela dentro de ti
Mientras te vas haciendo de sola transparencia
De sola luz
De tu sola materia
Cuerpo bebido por el pájaro ...

lunes, 14 de julio de 2014

¿Qué sabe el pez del agua en que nada toda su vida?

En todas partes donde surge una fuente de agua pura, los hombres, los pájaros y los insectos ... se reúnen a su alrededor.
Vale más amasar cal viva con las manos que estar obligada a unirlas en homenaje ante un amo. Qué desperdicio de vidas preciosas han causado preguntas como: ¿Qué comeré este verano? ¿Con qué me vestiré este invierno?.
¡Oh! hombre insaciable ... contentate con una rebanada de pan a fin de no estar obligado a bajar la cabeza en señal de servidumbre.
Si tú deseas la herencia de tu padre ... adquiere mejor su conocimiento. Su fortuna ... la puedes gastar en diez días.
En tanto que aún posees el poder de la palabra utilízalo en la alegría y el gozo. Mañana cuando aparezca el ángel de la muerte ... no tendrás mas elección que el silencio.
En lo más profundo de la mar se encuentran riquezas incalculables.
Pero si buscas seguridad ... quédate en la costa.

sábado, 5 de julio de 2014

Punto final

Sabes lo que te digo ... que me olvides.
Que arrojes mi recuerdo a un hondo abismo o lo guardes en sal. Me da lo mismo.
Que goces de la vida y que te cuides.
Ya sé que vale lo que tú decides ... pero esta vez se rompe el mecanismo.
A la vuelta de tanto cataclismo ... envido ... y me adelanto a que tú envides.
La apuesta es nuestra historia: a muerte o vida, está la carta echada ya en la mesa, y ... es tiempo de jugarla a pleno riesgo.
Creció sobre el tapete nuestra herida, jugamos al engaño y la sorpresa, y ... envido, aunque me mata lo que arriesgo.

martes, 1 de julio de 2014

Punto cero

Sabes lo que te digo ... que te quiero.
Que nunca tuve el cielo más cercano, que he bautizado un mundo de tu mano, que soy cera por ti ... tan siendo acero.
Libre y encadenada, vivo y muero en tus brazos, y entierro un tiempo vano, un tiempo ciego que vive a trasmano ... en el que no esperaba lo que espero.
Un tiempo infiel, sin las verdades tuyas, en el que no miraba por tus ojos ... en el que no besaba por tus labios.
Y crecerá el amor en sus cenizas, borrando dudas y olvidando agravios ... en esa doble verdad que tú construyas.

sábado, 28 de junio de 2014

Mira ... mi desmedida ambición

Decirte cómo está el corazón ... es mi deseo.
Recibir noticias del corazón ... es mi deseo.
Mira mi desmedida ambición: descubierta la historia, ocultarla a mis rivales ... es mi deseo.
En la noche de los tiempos, tan noble y tan amada, dormir contigo hasta el alba ... es mi deseo.
¡Oh, qué perla tan fina!, en la noche oscura, pulirla ... es mi deseo.
Hummm viento de la Galerna, esta noche ayúdame, que al alba llenarme de asombro ... es mi deseo.
Borrar con las pestañas el polvo del camino, por mi honor ... es mi deseo.
A pesar de tanta estulticia, como Omar Keyan entonar versos de ebriedad ... es mi deseo.

miércoles, 25 de junio de 2014

Romance

Objetos de la noche.
Sombras.
Palabras con el lomo animal mojado por la dura transpiración del sueño ... o de la muerte.
Dime con qué rotas imágenes ahora recomponer el día venidero, trazar los signos, tender la red al fondo, vislumbrar en lo oscuro el poema o la piedra
... el don de lo imposible.

sábado, 21 de junio de 2014

Todo ha sido cortado

Tú no comprenderás para qué he vuelto.
Tal vez, ahí tendido, no comprendes nada de lo que vive.
Yo he vuelto, sin embargo, para hablarte otra vez.
Aún te pienso con el rostro de siempre y los cabellos ... en su reino de humo ... un poco grises.
No tengo ojos para más.
Tal vez eres así y eso es la muerte.
He vuelto para hablarte.
Estoy aquí.
Tú no comprendes nada.
Te he olvidado tanto y ... he podido olvidarte tan poco.
Estoy alegre ... a veces no me acuerdo de ti. ¿También esto es la muerte?
No sé si me comprendes, ni siquiera si estás aquí o ... resbalas por un aire que nunca pesó sobre mi boca.

domingo, 15 de junio de 2014

Diabasa ... granito negro

Tu ausencia es un lobo que aletarga mi soledad, es una antigua herida, una implacable sinrazón erguida sobre una noche desnortada y larga.
No sé decirte la palabra amarga ni revivir ... ¿murió? ... la piel vencida.
Mi lágrima es la lluvia renacida que no puede sin ti con tanta carga.
Que no puede sin ti soñar el beso, ni descubrir la paz que te recuerde, ni hacer más navegable el tiempo ileso.
No canta la memoria lo que pierde, ni se libera en ella el amor preso ... pues es amor lo que el lobo muerde.

jueves, 12 de junio de 2014

Rosales vs Libro

Después de todo acaso me perdiste porque nunca asumí que me encontraste.
La duda es un veneno que da al traste con la ilusión por un desagüe triste.
No sé cuándo y por qué me despediste ... ni con certeza sé cuánto me amaste.
Entre tantas historias que inventaste pienso ... quiero pensar ... que no exististe.
Quiero pensar que has sido sólo un sueño, un quimérico aliento de naufragio, que arrojó sobre el tiempo sus despojos.
Quemé el verso y la pena en el empeño, y no sé qué espejismo hundió el presagio ... ni dónde brilla el brillo de tus ojos.

lunes, 9 de junio de 2014

Rompamos el techo del cielo

Lleno está el pecho de dolor ... ¡por un ungüento, qué daría!
El corazón de soledad agoniza ... ¡por un amor, qué daría!
¿Quién tiene ojos de paz con un cielo galopante?
Hummm escanciadora, dame la copa que me apacigüe un instante.
En el pozo de paciencia ardí por aquella hermosa ... difícil día ... sorprendente tarea ... mundo agitado.
Paz y seguridad, en el juego amoroso, son una plaga.
Herido sea el corazón cuyo dolor un ungüento reclama.
Para deseo y presunción no hay vía en el reino de los bohemios.
Es caminante aquel que prende fuego ... no anodino inexperto.
En este mundo terrenal, un hombre no se alcanza.
Hay que crear de nuevo al hombre ... hay que crear otro universo.
Levántate y tu amor entrega al amante. Ante el tesoro del amor, su llanto ... ¿qué valor ha adquirido, si la tempestad de siete mares cabe ... en una gota de rocío?

domingo, 18 de mayo de 2014

Como tú sabes

El alba de la bienaventuranza sopla hacia donde tú sabes.
Por el reino de quien sabes ... pasa cuando tú sabes.

Del secreto retiro eres heraldo, y te esperan.
Acude no por mandato, sino tal ... como tú sabes.

Di que me huye, de la mano el alma amada.
Insufla en ella, con tu boca granate ... lo que tú sabes.

Dos palabras he escrito de un modo que nadie entiende.
Por tu majestad y grandeza léelas ... como tú sabes.

Tu espada y nosotros somos como el sedimento y el agua.
Al cautivo que prendiste mátalo ... como tú sabes.

¿Cómo anudar la esperanza al cinturón de brocado, pues queda junto a un detalle ... que tú sabes?

En este asunto, querido, da igual el turco que el árabe.
Cuenta la historia de amor en la lengua ... que tú sabes.

lunes, 12 de mayo de 2014

Si no avanzas, siempre puedes volver

Venían como turbios guerreros, como las metamorfosis de dios en cerrado escuadrón ... interminables.
Venían como hembras hambrientas a las alucinadas puertas de la noche.
Venían como reptiles que a la vez fueran pájaros de bífido canto.
Venían en bandadas rodeando tu frente, haciendo crujir tus huesos como crujen los muros de una torre cercada.
Se oían en el horizonte como manada o mar de búfalos salvajes.
Tú me llamaste.
Venían como un torbellino, en un solo tropel o en una sola y poderosa voz.
Mas yo estaba a tu lado ... experta al fin en todas las derrotas.
Podía ... y quise combatir contigo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

For Once In My Life

Sólo una vez supe para qué servía la vida.
Era de noche y, de repente, lo entendí.
Caminé y observé las luces mimetizándose, todas de neón, luces estroboscópicas ... abriendo sus bocas como cantantes de ópera.
Conté las estrellas, mis pequeñas defensoras ... mis cicatrices de margarita, y comprendí que paseaba mi amor por la orilla verde noche, y ... lloré.
Vacié mi corazón hacia las noches del este, y ... lloré.
Vacié mi corazón hacia las noches del oeste, y ... llevé
... mi verdad sobre un pequeño puente encorvado y apresuré mi verdad, su encanto, hacia casa y atesoré estas constantes hasta el amanecer
... sólo para descubrir que se habían ido.

domingo, 4 de mayo de 2014

The Story Of The Other Woman

Ella es propiedad privada en su cama ... donde respira mientras el cuerpo de él despega y vuela ... tan recto como una flecha.
Pero ... esto es una mala traducción.
La luz del día no es amiga de nadie.
Dios entra como el dueño de la casa y alumbra con su lámpara dorada.
Ahora ella sólo está así.
Él vuelve a ponerse los huesos ... atrasando el reloj una hora.
Ella conoce la carne, ese globo de piel, las extremidades sueltas ... las tablas, el techo, ese techo de quita y pon.
Ella en su elección ... a tiempo parcial.
Tú conoces la historia.
Cuando todo acaba él la coloca, como un teléfono ... sobre su base.

jueves, 1 de mayo de 2014

Requiem por mi padre

Vi al bueno, al falaz, al justo, al turbio, al simplemente entristecido por la ocasión ... la cera, el Dies irae ... al facundo, al opaco, al transparente, al sordo ... al que llegaba desde mi propia infancia a ofrecerme una imagen de lo que fui cuando el que había muerto ... en sus manos entera contenía mi vida.
Vi al sagaz, al cortés, al mezquino de ayuda, al que acaso le hiriera más a fondo que nadie.
No importa.
Óyeme.
Tú ... dondequiera que estés ... estás más vivo.
El incienso eficaz interpuso una leve cortinilla de humo y olor agrio.
Siguieron rituales las salmodias, el saeculum per ignem ... el túmulo severo, la presidencia familiar a un lado del lagrimal derecho de las tristes señoras.
Más también vi entre todos al que lo había amado.
Sólo entonces se alzó ... segura y mía ... en su dolor tu imagen.
La asamblea, devota o indiferente o enternecida ... circunspecta y simbólica ... se deshizo en saludos.
Perdona, padre mío, si no asocio, como tal vez debiera, mi llanto personal ... a lo narrado. 

sábado, 26 de abril de 2014

The Far Side Of The World II

No. No es realmente rojo, sino más bien del color de la rosa ... cuando sangra.
Es un flamenco perdido.
Un corazón de canela de tienda de golosinas.
Parece una capa de fuego y debajo ... como un pétalo ... una funda de rosa, limpia como una piedra.
Me refiero a un camisón de dos colores ... y ... de dos capas que flotan desde los hombros hacia otras partes; pero estos colores están unidos por el silencio y por animales, medio escondidos ... que observan.
Uno podría pensar en plumas y ... no saberlo en absoluto.
Uno podría pensar en putas y ... no imaginarse la figura de un cisne.
Uno podría imaginar la tela de una abeja y ... tocar su pelo y hacerse a la idea.
La cama está saqueada por tan dulces visiones ... la chica lo está.
Ella se eleva y sale de su camisón y su color.
Sus alas están atadas a sus hombros como vendas.
Ahora la mariposa es su dueña. La cubre ... a ella y a sus heridas.
No está aterrorizada ... pero seguramente esta formidable criatura alada, no ha visto cómo la luna flota a través de ella ... y entre ella.
Todo es ... en su conjunto ... posible.

viernes, 18 de abril de 2014

El tiempo ha respetado mis recuerdos

Repiteme .... ¿Por qué estamos aquí? ... sientate y charlemos ... susurremos como dos viejos amigos.
Después de pasar prolongadas y violentas emociones, después de hacer peregrinaciones a lejanos lugares, emprenderé una peregrinación largamente acariciada ... quiero volver a ver todo. El tiempo ha respetado el Templo de mis recuerdos.
Es medianoche, te escribo que te amo ... o al menos te lo quiero escribir, aunque quizá los carácteres no obedecen a mis deseos ... ¿No vendrás, quizá, para que te lo diga? ... ¿Tu corazón no te dice que estoy aquí?.
Te amo triste, alegre, vital, agobiado ... quisiera que mi amor aumentase tus placeres ... disminuyese tus pesares y ... los compartiese.
Creía que te había conocido demasiado tarde para ocupar un lugar en tu corazón ... ¡no dejemos escapar los instantes que nos conducen al placer! ... entregándome entera ... te concedo el derecho de penetrar hasta el fondo de mi corazón. El día que no piense en ti ... no seré quien hoy soy.
Necesito que me ames ... todas las pruebas de ello me son necesarias ... pero en ningún caso quiero obligarte ... busco a un guía, no a un servidor ... y entre los mil y un motivo de mi ternura hacia ti destaca la firmeza de tu carácter ... en la que me resulta dulce sostenerme. Presiento con toda claridad que, de ahora en adelante, ésta pasión va a ser la gran preocupación de mi vida.
La necesidad que tengo de verte me arrastra ... me domina ... me transporta.
Hay momentos durante mis largas noches solitarias ... en los que ... si fuera necesario asesinar con tal de verte ... me convertiría en asesina.

domingo, 13 de abril de 2014

Todavía loca después de estos años

Cuando desperté me hallaba en un bosque ... lo oscuro parecía natural.
No sabía nada ... nada podía hacer sino mirar.
Y mientras miraba, todas las luces del cielo se desvanecieron hasta ser una sola cosa ... una llama que ardía entre helados abetos.
Después fue imposible mirar al cielo sin ser destruida.
¿Hay almas que necesitan la presencia de la muerte, como yo de protección?
Pienso que si hablo suficiente podré contestar esa pregunta, y ... veré lo que ellos ven ... una escalera alzándose entre los abetos ... cualquier cosa que los llame a intercambiar sus vidas.
Creo entenderlo ...
Desperté ignorante en un bosque; hace apenas un momento desconocía mi voz ... si me dieran alguna estaría tan llena de dolor, y mis frases se ensartarían todas juntas ... como gritos.
Ni siquiera supe si sentí dolor hasta que vino la palabra, hasta que sentí la lluvia ... fluyendo desde mí.

miércoles, 2 de abril de 2014

Ir al cielo

Ir al cielo ... no sé cuando será.
No se os ocurra preguntarme cómo. Porque estoy tan perpleja que no sabría contestaros.
Ir al cielo ... parece muy oscuro.
Y no obstante se hará, como el rebaño vuelve a la majada de noche hasta los brazos del pastor.
Quizá también tú irás ... yo no lo sé; si antes que yo llegaras, guárdame un rinconcito para mí ... cerca de tres personas que he perdido.
Me conformo con un traje cualquiera ... me basta un pedacito de corona ... porque ya que más da lo que vestimos al regresar a casa.
Me alegra tanto no creer en eso ... porque me quedaría sin resuello, y ... quisiera mirar un poco más esta tierra tan rara.
Pero ... me alegra que ellos lo creyeran, los que ya nunca más he vuelto a ver ... desde la enorme tarde de un otoño en la que los dejé bajo la tierra.

sábado, 15 de marzo de 2014

La noche huye ... y muere el tango

Fueron pareja de baile hasta que ... abandonándole ... ella comenzó a bailar con otros.
Él la quería y, cuando trato de escaparse, agarrándola bien ... la arrastró de la mesa hasta el baile.
Sujetándola del talle se acercó apretando su cuerpo ... hasta la muerte.
Él permaneció vivo y, al recuperarse, fue detenido por esa danza prohibida.
Ambos eran conocidos por dominar con soltura cada paso al bailar.
La prensa encontró el caso ciertamente interesante, picante, charmante y elegante.
Ahora que llega la temporada alta a los salones, la crème va a tener que prescindir de sus mejores bailarines.
En este tono se escribe sobre el asunto, sin concebir que un bailarín pueda ser un asesino.
Ella murió en el baile, pero él rebosa vitalidad.
Suficiente descansó mientras el mundo giraba ... sin detener su antigua danza, y, entretanto ... un nuevo tango inventaba.
¿Dónde está su pareja?. Va a hacer ya casi un año que cayó, y aquí yace enterrada.
La noche huye ...
Se hace de día, un día que no cesa.
Muchas horas le quedan por delante ... mas ninguna despierta la vida, ninguna se amedrenta ante el pecado ... ninguna exhorta o se lamenta, ninguna entona sordo su vivos voco, ninguna campana llora su mortuoso plango.
La vida murió ...
Los asesinos bailan tango.

sábado, 8 de marzo de 2014

Una simple confesión

Cuando te hice daño, aunque no lo sabía ... me acerqué más a ti.
Cuando peleé contigo, para que me derrotaras ... te acaté al fin, como dueño.
Cuando te robé en secreto ... solo conseguí hacer una carga de mi robo.
Cuando, orgullosa, luché contra tu corriente ... fue sólo para sentir tu fortaleza en mi pecho.
Cuando apagué, en rebeldía, la luz de mi casa ... tu cielo me sorprendió con sus estrellas.
¿Has venido a mí, hecho mi pena? ... ¡Pues más he de apretarme a ti!
Pues tu cara está cubierta de oscuridad ... mas he de verte.
Salte mi vida, en una llama, al golpe mortífero de tu mano.
Que las lágrimas que salen de mis ojos, corran alrededor de tus pies, adorándote ...
... y el martirio de mi pecho, ¡que me diga que aún eres mío!

domingo, 2 de marzo de 2014

American Tune

Observa cómo ha contado las venas azules en mi pecho. Además hay diez pecas.
Ahora va a la izquierda; ahora a la derecha.
Está construyendo una ciudad, una ciudad de carne.
Pero ... empieza de nuevo.
Ahora él me construye.
Con la gloria de los tablones me ha construido.
Con la maravilla del hormigón me ha moldeado.
Me ha puesto seiscientas señales callejeras.
Cuando yo bailaba construyó un museo.
Construyó diez manzanas mientras me movía sobre la cama.
Construyó un paso elevado cuando me marché.
Le di flores y construyó un aeropuerto.
A modo de semáforos repartió rojas y verdes piruletas.
Aunque en mi corazón soy Go Children Slow ...

jueves, 27 de febrero de 2014

Amo y odio

Aquí herida de muerte estoy.
Aquí goteo espesor animal y mudo llanto.
Aquí compruebo la resistencia ciega de un latido y la fría posibilidad del puñal.
Aquí pronuncio la palabra que nunca moverá una montaña.
Aquí levanto inútiles barreras que derriba la muerte.
Aquí libro batallas contra el viento ... incluso contra un ángel (aún cojeo hacia el lado de Dios).
Aquí y cada día y cada hora y cada segundo ... me he negado a morir.
Aquí odio la vida, sin embargo.
Odio cuanto levanta al aire ... una frente o un pétalo.
Cuanto he besado ... cuanto he querido besar y ha sido materia, o ... voz de mi deseo.
Odio y amo ...
Amo con demasiado amor.

viernes, 21 de febrero de 2014

Quiero quedarme así, sola, lejana ...

El cabo entra en las aguas como el perfil de un muerto o de un durmiente ... con la cabellera anegada en la mar.
El color no es color ... es tan sólo la luz.
Y la luz sucedía a la luz en láminas de tenue transparencia.
El cabo baja hacia las aguas, dibujando perfil por la mano de un dios que aquí encontrará acabamiento ... la perfección del sacrificio ... delgadez de la línea que engendra un horizonte o el deseo sin fin de lo lejano.
El dios y la mar.
Y más allá ... los dioses y los mares.
Siempre.
Como las aguas besan las arenas y tan sólo se alejan para volver ... regreso a tu cintura ... a tus labios mojados por el tiempo ... a la luz de tu piel que el viento bajo de la tarde ... enciende.
Territorio ... tu cuerpo.
Y el vacío de todo lo creado, envolvente ... como inmensa morada.

lunes, 17 de febrero de 2014

Lo correcto ... confunde

Como el resto de fugitivos, como las flores incontables que no saben contar, y ... las diversas bestias que no tienen recuerdos ...

Hoy es el día en que hemos de vivir.

Son tantos los que tratan de decir Ahora No, y tantos los que han olvidado cómo decir ... Soy Yo, y quienes, si de ellos dependiera ... estarían perdidos en la historia.

Honrando, por ejemplo, con gracia sentenciosa su bandera adecuada en el sitio adecuado, perorando entre dientes ... como viejos sin gracia ... De lo Mío, De lo Suyo, lo Nuestro, o ... lo de Ellos.

Como si el tiempo fuera lo que ellos decretaban cuando estaba adornado de tantas propiedades, y ... como si temieran estar equivocados si abandonaran su afán de ser parte de algo.

No es extraño que tantos se mueran de tristeza y tantos se hallen solos cuando mueren.

Pues nadie se ha creído con gusto una mentira: ... otro tiempo tiene otras vidas que vivir ...

miércoles, 12 de febrero de 2014

Hay canciones que al cerrar los ojos se convierten en personas

Yo estaba envuelta en piel y tú me deshiciste, y entonces ... me colocaste en luz dorada, y entonces ... me coronaste mientras la nieve caía.
Mientras una nieve caía como estrellas, estábamos en nuestros propios cuerpos, y tú ... estabas en mi cuerpo.
Entonces ...
me puse de pie en mi piel dorada
y me deshice de los Salmos
y me deshice de la ropa
y tú desataste la brida
y tú desataste las riendas
y yo desabroché los botones, y
... deshice los huesos, los equívocos, las postales, las noches de Enero, y nos erguimos como trigo, hectárea tras hectárea de oro, y ... cosechamos.

sábado, 8 de febrero de 2014

Los Mapas Interiores

Por las grises lianas de la pena se encarama tu ausencia en carne viva y arde bajo mi piel ... venas arriba ... como el tizón de una infernal condena.
Esa llama tan mía y tan ajena, más impostora cuanto más se aviva, no me deja olvidar tu fugitiva memoria ... ni escapar de tu cadena.
Sé que el tiempo devora lo perdido ... que llenará el vacío de tu abrazo, y ... volverá el temblor que deshiciste.
Sé que naufragarás en el olvido, después de tanta sombra y tanto hachazo.
Y ... se hará niebla aquello que me diste.

sábado, 1 de febrero de 2014

The Far Side Of The World

Todo aquí es azul, y todo verde.
Escucha su garganta, su piel de tierra, la seca voz de todo lo que pía.
Las pequeñas criaturas del bosque.
El espantapájaros con sus ojos ... dos diamantes.
Todo esto ya pasó en otra ocasión, pero aquí no hay nada que esté obsoleto.
Aquí todo es posible.
Por eso ...
Una joven ha dejado caer sus vestidos de invierno y, de forma natural, se ha tendido sobre la rama que cuelga sobre el río ... en su remanso.
Ella ha sido vertida sobre el brazo, cuelga sobre las casas de los peces que entran, salen ... nadando en su reflejo y subiendo y bajando ... sus piernas de escalera.
Por eso ...
La tierra ha explotado con peces azules y pájaros verdes.
Por eso ...
Se retuercen los árboles en sus trincheras levantando pequeñas copas de lluvia con dedos sutiles.
Por eso ...
Todo aquí es azul, y todo verde.
Seguramente la primavera permitirá a esa mujer desnuda girar con suavidad bajo su sol ... sin que le tenga miedo a su cama.
Ha visto florecer siete capullos en su verde espejo verde.
Dos ríos confluyen bajo ella.
La mujer es lo único visible en su belleza animal.
Su preciada y obstinada piel yace profundamente ... bajo el árbol de agua.
Todo es ... en su conjunto ... posible.

lunes, 27 de enero de 2014

Heart And Bone

No supe lo que hacía un momento ... y vine.
Alza tus ojos ... que yo vea si queda aún alguna sombra de los días pasados, una pálida nube, ya sin lluvia, en el horizonte.
Sopórtame un momento ... aunque yo no sepa lo que hago.
La estrella de la mañana tiene todavía el mismo silencio palpitante ... la luz primera está colgada aún en las enredaderas de mi ventana, como en aquellos días pasados.
Olvidé un momento que todo había cambiado ... y vine.
Olvidé si tú me avergonzaste alguna vez, volviéndome tu cara ... cuando te desnudaba mi corazón.
Sólo recuerdo las palabras que tropezaron en el temblor de tus labios ... las sombras de arrebatada pasión de tus ojos oscuros, como las alas de un pájaro que busca su nido en el crepúsculo.
Olvidé que tú no te acordabas ... y vine.

sábado, 18 de enero de 2014

Oda de la masturbadora sola

De noche, sola, desposo la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía. Ella no está lejos. Ella es mi encuentro. La sacudo como una campana. Me inclino en la enramada donde tú solías montarla ... me tomaste prestada sobre las sábanas floridas.
De noche, sola, desposo la cama.
Toma, por ejemplo, esta noche ... en la que todas las parejas juntan con giros compartidos ... abajo, arriba ... el abundante dos en esponja y pluma ... arrodillándose y empujando ... cabeza con cabeza.
Salgo de mi cuerpo de esta forma ... un milagro molesto. ¿Podría exhibir el mercado de los sueños?
Estoy extendida.
Me crucifico.
De noche, sola, desposo la cama.
Chicos y chicas son uno esta noche. Se desabrochan blusas. Se bajan cremalleras. Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las trémulas criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente ... bien saciadas.
De noche ... sola ... desposo la cama.

domingo, 12 de enero de 2014

A Poem On The Wall - Ubi Nihil Vales, Ibi Nihil Voles

Escribo desde un naufragio, desde un signo o una sombra ... discontinuo vacío que de pronto se llena de amenazante luz.
Escribo sobre el tiempo presente, sobre la necesidad de dar un orden testamentario a nuestros gestos, de transmitir en el nombre del padre, de los hijos del padre ... de los hijos oscuros de los hijos del padre.
Escribo sobre el tiempo presente. Con lenguaje secreto escribo ... pues quién podría darnos ya la clave de cuanto hemos de decir.
Escribo sobre el hálito de un dios que aún no ha tomado forma.
Escribo sobre la mar ... sobre la retirada de la mar que abandona en la orilla formas petrificadas ... o restos palpitantes de otras vidas.
Escribo sobre la latitud del dolor ... sobre lo que hemos destruido, ante todo en nosotros, para que nadie pueda edificar de nuevo tales muros de odio.
Escribo sobre las humeantes ruinas de lo que creímos ... con palabras secretas, sobre una visión ciega, pero cierta.
Escribo desde la noche ... desde la infinita progresión de la sombra, desde la imposibilidad de adivinar aún la conjurada luz, de presentir la tierra, el término, la certidumbre al fin de lo esperado.
Escribo desde la sangre ...
desde su testimonio,
desde la mentira, la avaricia y el odio,
desde el clamor del hombre y del trasmundo,
desde el condenatorio borde de la especie,
desde el rostro bastardo,
desde la mano que se cierra opaca,
desde el genocidio ... desde lejos ... desde el tiempo presente.
Pero escribo también desde la vida ...
desde su grito poderoso,
desde su historia ... no desde su verdad acribillada,
desde la faz del hombre ... no desde sus palabras derruidas.
desde el desierto ... pues allí nacerá un clamor nuevo.
Escribo desde nuestros huesos ... que ha de lavar la lluvia.
Escribo desde el patíbulo ... ahora y en la hora de nuestra muerte.
Escribo, amigo mío de un tiempo venidero.
Escribo sobre el tiempo presente ...

jueves, 9 de enero de 2014

El saber sencillo

Plantear la pregunta difícil es sencillo: preguntar al encontrarse con la mirada simple del conocido ... qué tal van y cómo están.
Pero la respuesta es cada vez más difícil de recordar ... en las escaleras o en la orilla los oídos escuchan palabras al encontrarse ... los ojos miran ... las manos auxilian, pero nunca están seguros de lo que aprenden sobre cómo hacer estas cosas, y ... olvidarse de escuchar o ver hace que olvidar sea fácil, solo recordar el método de recordar, recordar ... solo que de otra manera.
Hasta que, al perder memoria, se tornan espectrales ... y los espectros están condenados a repetir aquello que les causa dolor.
La cobardía pide a gritos cielos al viento ... frialdad para el agua ... obediencia para un amo.
¿Restablecerá la memoria las escaleras y la orilla, el rostro y el lugar de encuentro?
¿Puede recordar el amor la pregunta y la respuesta, para que el amor recobre lo que ha sido sombrío, intenso y cálido de nuevo?