lunes, 27 de noviembre de 2017

Me obligaste a viajar por el llanto

Estiraron las mantas, apilaron las ropas de ella sobre la cama, las empaparon con nafta, luego vaciaron el bidón sobre el video y el grabador ... salieron de la casa y prendieron fuego.
La observaron hasta que lo único que quedó fue como un chasis quemado ... se juntaron y partieron.
Acamparon durante una semana detrás de un edificio de vidrio en Brentwood.
Él cayó en un duelo alcohólico por la mujer muerta ... mientras esos hijos no nacidos andaban por las largas calles, entre otros niños ... algunos de los cuales quizás también entendieron que más allá de los límites de la respetabilidad, donde la razón y la civilidad muestran su segundo rostro
... es difícil sepultar a los espectros.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Sabiendo la causa de la causa

El ángel que en la tarde desciende del espíritu, y quema el suelo de la página, y mancha de orvallo los campos del invierno donde la hierba insiste en mantenerse ... tiene la vista cansada de infinito.
Lo cojo de la mano y oigo arrastrar sus alas detrás de mí, mientras avanzamos por el asfalto.
Es cierto que los ángeles no están hechos para andar ... y que sus pasos dibujan un vuelo desmañado con la duda ebria de un rumbo.
Mas lo siento en la silla de taberna; le pongo delante el amargo cáliz del aguardiente matinal ... y le veo engullir hasta el fondo las gotas de fuego del infierno, saboreando el sol que por un instante despunta entre las nubes que lo expulsaron ...

viernes, 10 de noviembre de 2017

Palabras cosechadas

Hubo un tiempo en que me preocupaba por el significado de las palabras; su sentido tenía que corresponder a algo comprensible ... como si todo en el mundo tuviera una explicación.
Sin embargo, a veces había imágenes que no tenían correspondencia alguna con la realidad: flores abstractas cuyos pétalos cogía uno a uno del campo de la memoria para pegarlos en cada verso.
Y esa contradicción entre lo que yo quería decir y lo que estaba escrito, en que no había relación inmediata con el pensamiento ... me inquietaba.
Sin embargo, al descubrir que la inquietud hace parte del poema, aparté el significado, y ... limpié de pétalos la página.
Me quedé con las palabras en su campo de acepciones, verdes como las hojas de la primavera; y al pasar bajo las ramas de la frase, arañándome con sus consonantes más ásperas, respirando el aire fresco de las vocales ... entendí que el sentido se encuentra en el gesto con que lanzo a la tierra la semilla del acaso, para que nazcan de ella los arbustos en cuyas ramas se cobijan pájaros
... los que cantan en esta estrofa.

jueves, 2 de noviembre de 2017

¿A quién si no?

Si cosas extrañas suceden donde ella está, tanto que dicen que se abren las tumbas y caminan los muertos, o que el futuro se hace vientre y son dados a luz no nacidos.
No te causen asombro esos portentos, pues son torbellinos que en el Tiempo hace el fuerte tirar de su afilada mente ... a través de ese elemento siempre reacio.

lunes, 30 de octubre de 2017

Malahierba nunca muere

Algo llega al mundo sin ser bienvenido y llama al desorden ... al desorden.
Si tanto me odias no te molestes en buscar un nombre para mí: ¿necesitas acaso un desdoro más en tu lenguaje, otra manera de culpar a la tribu por todo?
Ambos lo sabemos ... si adoras a un dios, necesitas sólo un enemigo.
Yo no soy el enemigo.
Sólo soy una treta para ignorar lo que ves que sucede aquí mismo en esta cama ... un pequeño paradigma del fracaso. Una de tus preciosas flores muere aquí casi a diario y no podrás descansar hasta enfrentarte a la causa, es decir, a todo lo que queda, a todo aquello que es más fuerte que tu pasión personal.
No estaba escrito permanecer para siempre en este mundo.
Pero por qué admitirlo, si puedes seguir haciendo lo de siempre, lamentándote y culpando ... las dos cosas a la vez.
No necesito que me alabes para sobrevivir. Llegué aquí primero, antes que tú, antes de que sembraras un jardín.
Y estaré aquí cuando el sol y la luna se hayan ido ... y la mar ... y el campo extenso.
Y yo conformaré el campo ...

viernes, 20 de octubre de 2017

Gemido por la muerte del cervato

Los soldados, en fiero cabalgar, han herido de muerte a mi cervatillo.
¡Cuánta crueldad la suya! ¡Nada ganan matándote!
Jamás cuando vivías les hiciste algún daño; ¡y ay de mí! tu muerte no les causa ningún bien.
De cierto ningún mal les deseaba ... ni tan siquiera ahora ... mi mañana.
Pero si puede una plegaria mía conseguir el olvido de los Cielos para este crimen ... verteré  mis lágrimas con ese fin.
No obstante, mucho temo que un hecho así no va a quedar impune.
El Rey del Cielo lo recuerda todo, y tiene cuanto se hace consecuencias.
Hasta los animales se merecen un justo sacrificio, de otro modo pasa a ser condenable darles muerte.
Aunque lavaran sus culpables manos en esta sangre tuya que es herida para mi corazón ... no se limpiaran.
Pues su mancha procede de una púrpura como no hay otra igual en todo el mundo que se pueda ofrecer por su pecado.
  

jueves, 12 de octubre de 2017

Laberinto

La estancia permanece silenciosa mientras el domingo gesta su plan frente a la ventana.
La pantomima de los espectros se representa ... de cuando en cuando ... en el silencio.
A derecha e izquierda el pasado permanece suspendido en las paredes de mi habitación ... un amigo muerto tiende su mano y lo pasado permanece para siempre.
Cada cosa me responde en silencio desde su lugar, como una leyenda.
La diosa que al hogar regresó alza el sagrado lamento de la estirpe.
¡Qué ruidoso se vuelve lo que calla!
Aún estoy en la más temprana edad.
El silencio rondará el salterio y el joven sonar de un violín vecino.
Los primeros momentos dichosos del otoño estarán de nuevo a mi alcance.
Los pájaros ya están aquí ... los veo volar en mi habitación.