lunes, 31 de diciembre de 2012

La vida crece hasta ...

Surqué nubes y mares, laberintos de piel y de nostalgia ...mentí ensueños, alcé interrogaciones, cumplí empeños ... nombré mundos remotos y distintos.
Derroté dudas, indagué recintos del corazón sin ídolos ni dueños ... ofrecí al tiempo inmaculados sueños y ... dibujé el contorno de las penas ... donde los mapas interiores crecen.
El tiempo es una extraña criatura que, voráz, se alimenta de la vida; es una celda incógnita y oscura ... donde hay un reloj con la hora convenida.
La vida crece para hacerse olvido.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Ultimas voluntades

Los poemas a la muerte son un engaño.
La muerte es la muerte.
Dentro de poco seré un fantasma, pero ahora ... ¡cómo muerde mi carne el viento de otoño!
Vistos desde fuera de la creación, la tierra y el cielo no valen ... ni una caja de cerillas.
Hasta ahora pensaba que sólo se morían los mediocres; pero si también mueren los que no lo son ... ¿no producirán un estiercol méjor?
Cuando muera, enterradme en una taberna, bajo un tonel de vino, con suerte ... goteará.
Encerrado en la UCI, mis sueños vagan ... por los burdeles.
En vida nunca me conté entre las flores más conocidas; sin embargo ahora, agostado, soy ... absolutamente.
No ha habido milagros. Albergo preguntas en mi corazón, y decir: "Hoy, en esta hora, dejo el mundo" no tiene importancia, ¿acaso no sale el sol, días tras días, por el este?
El último deseo humano ... asir el aíre.
La nieve fundida del monte, es la tinta con la que firmo el mapa de mi vida:
Suya ... atentamente.

martes, 25 de diciembre de 2012

He perdido un mundo

Dadme la anochecida en una copa, contad los frascos que hay en una montaña, y ... asi sabré cuánto rocío tienen; decidme cómo brinca la mañana y cuánto duerme el tejedor que ha hilado la inmensidad de azul.
Escribidme qué notas ha empleado el petirrojo para su éxtasis ... causando la sorpresa del ramaje; cuántos viajes ha hecho la tortuga ... cuántas copas comparten las abejas en su glotonería de rocío.
Quién puso al arco iris contrafuertes, y guarnece las dóciles esferas en mimbres del azul más doblegable; qué dedos pulsarán la estalactita ... quién cuenta los nocturnos abalorios ... comprobando que no falta ninguno.
Hace unos cuantos días perdí un mundo, ¿no lo ha encontrado nadie?
Lo reconoceréis por una sarta de estrellas que le ciñen la cabeza.
Sé que llorar es tan poquita cosa, y ... es tan corto un suspiro ...
Sin embargo de tales naderías nos morimos los hombres y mujeres.

domingo, 23 de diciembre de 2012

El amor es siempre todavía

Quiero vivir como si tú existieras, llamarte aunque el silencio me responda ... ir hacia ti fingiendo que me esperas.
Quiero rasgar tu mundo allá donde la pena más ahonda.
Quiero saldar a tiempo todo lo inventado, para que tú aparezcas ... cierta y mía.
Te enseñaría la asignatura de querernos ... ven conmigo desnuda a los infiernos, gana conmigo el cielo que te huía ... viviré lo que vivir no puedo de otro modo ... el trámite vulgar de conocerte.
Quisiera encadenarte y ... me encadenas.
Eres, al tiempo, hielo y brasa. Me salvas tanto como me condenas ... te persigo y escapas; gozo apenas la leve sombra que en tu paso pasa.
Te alejas y regresas, misteriosa; loca de celos, ya no sé si existes; te requiero y susurras ... todavía.
Tiránica, inconstante, poderosa ... esclava y dueña de mis horas tristes.
Amante caprichosa ... infiel Poesía.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Hablando con el amor (sentada en la orilla de la vida)

Goza la vida y vívela deprisa ... como si los relojes te quemasen; sube a los trenes antes de que pasen, pues cuando llega el último no avisa.
Ten prevención ... mas sólo la precisa para que las sorpresas no te arrasen. Sé osada, arriésgate, que nunca tasen los miedos tu verdad, lucha, improvisa.
No sigas al rebaño ... abre caminos; mantén tu convicción si lo merece, aleja la soberbia ... ten ternura.
Reconoce los propios desatinos y ... acepta los ajenos; agradece del amigo el consejo, y ... sé aventurera.
Para lo que hay que ver ... mantenerse ciega.
Para lo que hay que oír ... mantenerse sorda.
La vida es un puñado de sal gorda ... que raramente merece nuestra brega.
Vivir es un azar ... siempre se juega; yo no doy una, pero hay quien lo borda. La suerte es de secano, o ... se desborda; ayer pasó de largo, y, hoy no llega.
De acuerdo, amor ... sé ciego y sordo. Piensa que no te amé jamás, que hay una herida porque te hiero pero no me hieres.
Pero en esa impostura tan inmensa, no te me vuelvas mudo ... por mi vida.
No dejes de decirme que me quieres.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Hablando conmigo misma

Me sorprendo pensando TE AMO y ... viene después la siguiente reflexión: "Me gustaría escribir un poema que expresara exactamente lo que quiero decir cuando pienso estas palabras".
A cualquier poema escrito por otra persona, lo primero que le exijo es que sea bueno (quién lo escribió tiene una importancia menor); a cualquier poema escrito por mí, lo primero es que sea genuino, reconocible ... lo mismo que mi letra ... como algo que ha sido escrito, para bien o para mal ... por mí.
Pero este poema que ahora me gustaría escribir tendría que ser no sólo bueno y genuino, si ha de satisfacerme ... también debe ser verdadero.
Leo un poema de otra persona en el que se despide de su amada entre lágrimas: es bueno ... me conmueve, y genuino ... reconozco la "letra" del poeta. Luego, en una biografía, descubro que, por las mismas fechas en que lo escribió, estaba harto de la muchacha ... pero fingió llorar a fin de evitar una escena y no herir sus sentimientos. ¿Afecta este dato a mi apreciación de su poema? ... en absoluto; nunca conocí a su autor personalmente y ... su vida privada me importa un carajo.
¿Afectaría a mi apreciación si yo hubiera escrito el poema? ... así lo espero.
No bastaría con creer que lo que había escrito era verdadero ... para satisfacerme, la verdad de este poema ha de ser manifiesta. Tendría que escribirse, por ejemplo, de tal forma que ningún lector pudiera malinterpretar TE AMO como "Te amo".
Si fuera compositora, creo que podría producir una pieza musical que expresara a un oyente lo que quiero decir cuando pienso la palabra AMOR ... pero me sería imposible componerla de tal forma que supiera que sentía ese amor hacia TÍ ... no hacia Dios o mi madre o el sistema decimal.
El lenguaje de la música es, como si dijéramos ... intransitivo, y es justo esta intransividad lo que hace absurdo que un oyente pregunte: "¿Está convencido el compositor de lo que dice o ... sólo está fingiendo?".
Este poema que deseaba escribir iba a expresar exactamente lo que quiero decir cuando pienso la palabras YO TE AMO ... pero no puedo saber exactamente lo que quiero decir; iba a ser una verdad evidente y palmaria ... pero las palabras no pueden verificarse a sí mismas. Así que este poema quedará sin escribir. Eso no importa.
Mañana tú llegarás; si estuviera escribiendo una novela en la que ambos fuéramos personajes, sé exactamente cómo TE recibiría en la estación ... adoración en los ojos, en la lengua bromas y obscenidades. Pero ¿quién sabe exactamente cómo he de recibirTE?

martes, 20 de noviembre de 2012

La gruta de la desnudez

Impaciente por desvestirse, Don Juan no necesita cama alguna,
Los mortales no míticos, no obstante, sí requieren un lecho y prefieren quitarse la ropa o desnudarse, aun si sólo es dormir lo que desean.
Se entiende, pues, que las farsas de alcoba deban ser creíbles para ser divertidas: donde hay un lecho, sea el coto vedado de una monja o el promiscuo diván de un emperador, no hay datos expresables con palabras.
Los amantes no juzgan sus abrazos un asunto viable de debate, ni un monje sus plegarias (¿las recuerdan, de hecho?)
Desde mi tierno ingreso de manos de mi madre a la edad adulta, he sufrido este tránsito demasiadas veces, por lo común, y para mi enojo, a solas; de los cuerpos unidos, esas charlas nocturnas, no sé nada, pero de ciertas aversiones reprimidas, puede que demasiado.
Ser célibe, no obstante, por ingrato que sea, tiene algunas ventajas: nuestros cuartos no suelen ser campos de batallas, gozamos del placer de leer en la cama, (aunque, al hacernos viejos, tal vez sea prudente darle al frasco hasta caer redondos), preservamos el derecho a escoger nuestra imagen sagrada.
Cuando me vaya de este mundo, legando mi futuro a los Evangelistas, no he de temer que sordos emisarios irrumpan en mi casa en mitad de la noche para borrarme de la faz de la tierra; los ataques que me ahorraré tienen poco de espléndidos:  pesadillas, la visión del infierno, insomnio. 
Por lo común, con ayuda de píldoras, se limpian mis noches de molestias, e incluso me despiertan, audibles en la semipenumbra, los miembros de la orquesta preparándose para saludar a la aurora, dispuestos a expresar, según la convención que han heredado, ese gozo por el comienzo para el que nuestra especie fue creada y declararlo bueno.
No estamos obligados (aunque sería lo correcto) a alabar al Altísimo por el hecho de ser artilugios corpóreos, pero sólo un villano omite dar las gracias a Nuestra Señora o a su ama de llaves, cuando él o ella, o los dos juntos, emergen de su cavidad para nacer de nuevo, y avecinarse una vez más en el País de la Consideración.