jueves, 23 de agosto de 2012

Yo conocí el amor de mi vida

Había una vez un  sueño llamado Amor. Sólo podías susurrarlo ... a nada que levantaras la voz ... se desvanecía ... ¡tal era su fragilidad!
Yo conocí el amor de mi vida, y nadie podrá superar eso, ni siquiera aproximarse ... así que lo que hago es bailar claqué ... y si bailo ... lo suficientemente rápido ... no tendré tiempo para recordar lo que he perdido.
Susurré ... aún soy joven ... y luego ... ya soy mayor ... entonces ... robé un sueño, quería saber si podía amar. Corre y vuela ... corre y vuela mi Amado Doncel.
Quise ser el pendiente que en la oreja tiembla ... pues oculto entre su pelo ... roza el tibio y blanco cuello
... ser un cinto ... en su talle
... un corazón que diera contra mí sus latidos, dolorido y alegre ... ser
... un collar y ... mecerme todo el día en un pecho enamorado ... aunado con la risa y los suspiros ... y tan leve ... tan leve estar ... que por la noche ... apenas ... quisiera desabrocharme.
Es pretender que nada es cierto, pegar retazos donde hubo memoria ... ignorar la tempestad y navegar sin brújula ... asistir con impotencia al vuelo del pájaro que inicia el viaje sólo ... es comprender la mueca que reemplaza al llanto ... y acunar la risa de la infancia entre plieges ... es aceptar que hay un comienzo
... en el reverso de la vida.

2 comentarios:

  1. «Yo soy el dios poderoso
    en el aire y en la tierra
    y en el ancho mar undoso
    y en cuanto el abismo encierra
    en su báratro espantoso.
    Nunca conocí qué es miedo;
    todo cuanto quiero puedo,
    aunque quiera lo imposible,
    y en todo lo que es posible
    mando, quito, pongo y vedo.»

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  2. Soy quien puede más que Amor,
    y es Amor el que me guía;
    soy de la estirpe mejor
    que el cielo en la tierra cría,
    más conocida y mayor.
    Soy el Interés, en quien
    pocos suelen obrar bien,
    y obrar sin mí es gran milagro;
    y cual soy te me consagro,
    por siempre jamás, amén.

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