No va a guardar el cielo su secreto.
Lo cuenta a las colinas, ellas a los jardines, y así llega la cosa a los narcisos.
Un pájaro que por allí pasaba casualmente de todo se enteró; y si a aquel pajarillo sobornase, ¿qué podría contar?
Sin embargo, no creo que haga nada.
Es mejor no saber.
Pues si el verano fuese demostrable, ¿cuál sería el hechizo de la nieve?
Conserva tu secreto, Padre mío.
Prefiero no saber, aunque pudiese, lo que hacen los amigos de zafiro en este mundo tuyo recién hecho.
Lo cuenta a las colinas, ellas a los jardines, y así llega la cosa a los narcisos.
Un pájaro que por allí pasaba casualmente de todo se enteró; y si a aquel pajarillo sobornase, ¿qué podría contar?
Sin embargo, no creo que haga nada.
Es mejor no saber.
Pues si el verano fuese demostrable, ¿cuál sería el hechizo de la nieve?
Conserva tu secreto, Padre mío.
Prefiero no saber, aunque pudiese, lo que hacen los amigos de zafiro en este mundo tuyo recién hecho.
