viernes, 27 de julio de 2018

Máquina de matar

Como en un juego estaba allí tendida; de un gran salto la vida se le fue ... con ganas de volver ... pero no por ahora.
Medio caídos los alegres brazos, como si en una pausa de sus juegos se le hubiese olvidado cómo hacer el siguiente movimiento.
Entreabiertos los ojos que bailan, como si aún su dueña bromeando nos mirase de un modo chispeante y burlón.
Su mañana ... a la puerta maquina ... estoy segura, la forma de sacarla de su sueño que es ligero y profundo.
Quise darle las gracias ... pero estaba dormida; en su cama, de piedra abovedada, vi los pomos de flores que arrojaron sobre los pies y la cabeza aquellos que fueron hasta allí para darle las gracias.
Pero estaba dormida.
Poco tiempo llevó cruzar la mar para verla como si aún viviese
... pero el regreso fue un largo camino.
 

jueves, 19 de julio de 2018

Entre la soledad y el deseo

Podríamos estar aún más solos en caso de faltar la soledad.
Estoy acostumbrada a mi destino.
Tal vez la otra ... la paz ... pudiese penetrar en las tinieblas y llenar el cuartito en el que no cabrá, por su tamaño, el sacramento suyo.
No estoy acostumbrada a la esperanza ... que sería una intrusa en su amable festejo ... profanando el lugar hecho para sufrir.
Podría ser más fácil el fracaso a la vista de tierra que alcanzar mi península azul cuyas delicias matan.
Si poder y querer fueran lo mismo no habría mucho espacio para normas.
Lo esencial cuando se habla es la gran importancia de decir ...

miércoles, 11 de julio de 2018

Terrorismo de la naturaleza

Eran las tres y media ... y un solitario pájaro propuso a un cielo silencioso su voz de cautelosa melodía.
Eran las cuatro y media ... el tanteo llegó mucho más lejos, y entonces su elocuencia plateada reemplazó a lo demás.
Eran las siete y media ... cuando ausentes materia e instrumento, el lugar donde estuvo la presencia quedó dentro del círculo.
Mi capullo se aprieta, los colores estorban, ando buscando el aire, esa tenue aptitud que dan las alas estropea mi traje.
Será la condición de mariposa ... como el don de volar, el que nos abre espacios majestuosos y los vuelos más libres por el cielo.
Este anuncio, este signo me dejará por fuerza muy confusa, cometeré infinitos disparates
... siguiendo los indicios que da Dios.
 

martes, 3 de julio de 2018

A los que dejan la sal por el azúcar

Conmigo nada puede la tortura, el alma siempre vive en libertad, bajo este mortal hueso hay otro más audaz que se ha formado.
No se puede romper con una sierra,
... clavarle cimitarras; son por tanto dos cuerpos, si atas uno levanta el vuelo el otro.
No abandona con más facilidad el águila su nido ascendiendo en el cielo más aprisa que tú.
Solamente tú mismo puedes ser tu adversario.
Cautiverio es saber lo que ya somos, ... y también libertad.





 

viernes, 29 de junio de 2018

Parece conferencia pero es confidencia

Una mosca zumbaba al morir yo.
La quietud en el cuarto me recordaba la quietud del aire en las pausas que deja una tormenta.
Enjugaba las lágrimas y el pecho sosegado ... se esperaba al final irrupción ... la presencia del Rey en aquel cuarto.
Repartí los recuerdos que aún tenía y la parte de mí que me quedaba ...
entonces una mosca se interpuso zumbando, insegura y azul, entre la luz y yo.
Se obscurecieron todas las ventanas, y ...
ya no pude ver que estaba viendo.
El rojo, llama viva ... es la mañana
mediodía ... el violeta
amarillo ... es el día que se va, y después ya no hay nada.
Pero tantas centellas al crepúsculo son prueba de unos mundos incendiados
... esa región de plata que aún no se ha consumido.
 

lunes, 25 de junio de 2018

La mano sin el corazón

Morir no lleva tiempo, según dicen no duele ... es un desvanecerse poco a poco perdiéndose de vista.
Durante un día un lazo más obscuro y un crespón que se cose en el sombrero; luego otra vez la hermosa luz del sol que ayuda a que olvidemos al ser ausente y místico que de no ser por lo que nos quería se hubiese ido a dormir profundamente sin la menor desgana.
Hay una luz al sesgo en las tardes de invierno igual de sofocante que los himnos de iglesia.
Hiere celestialmente sin dejar cicatriz ... sólo un cambio aquí dentro con un nuevo sentido.
Es algo indescriptible, signo desesperado, la sublime congoja que nos llega del aire.
Cuando viene ... el paisaje presta oído ... contienen el aliento las sombras.
Al irse es la distancia con que mira la muerte.

lunes, 18 de junio de 2018

Me pedían unos versos para el concurso de floritura

Con ambas manos me palpé la vida para ver si allí estaba, y ante el espejo me miré el espíritu comprobando que fuera más posible.
Di vueltas y más vueltas a mi ser y en todos los corrales me detuve para saber el nombre de su dueño ... ya que no sé siquiera como suena.
Me fijé en mis facciones,
me atusé el pelo, sonreí, esperé ...
Para que todo aquello me pudiera convencer a mí misma centelleando.
- "Amiga, ten valor",  me dije entonces ... pero fue tiempo atrás.
¡Ojalá nos gustará el ir al cielo como nos gusta nuestra vieja casa!.
Cuando se va la noche y el alba está tan cerca que se toca el espacio,
es el momento de alisarse el pelo,
de esbozar la sonrisa
y preguntarse a qué tanta inquietud por la antigua y caduca medianoche
que durante una hora nos dio miedo.