miércoles, 12 de febrero de 2014

Hay canciones que al cerrar los ojos se convierten en personas

Yo estaba envuelta en piel y tú me deshiciste, y entonces ... me colocaste en luz dorada, y entonces ... me coronaste mientras la nieve caía.
Mientras una nieve caía como estrellas, estábamos en nuestros propios cuerpos, y tú ... estabas en mi cuerpo.
Entonces ...
me puse de pie en mi piel dorada
y me deshice de los Salmos
y me deshice de la ropa
y tú desataste la brida
y tú desataste las riendas
y yo desabroché los botones, y
... deshice los huesos, los equívocos, las postales, las noches de Enero, y nos erguimos como trigo, hectárea tras hectárea de oro, y ... cosechamos.

sábado, 8 de febrero de 2014

Los Mapas Interiores

Por las grises lianas de la pena se encarama tu ausencia en carne viva y arde bajo mi piel ... venas arriba ... como el tizón de una infernal condena.
Esa llama tan mía y tan ajena, más impostora cuanto más se aviva, no me deja olvidar tu fugitiva memoria ... ni escapar de tu cadena.
Sé que el tiempo devora lo perdido ... que llenará el vacío de tu abrazo, y ... volverá el temblor que deshiciste.
Sé que naufragarás en el olvido, después de tanta sombra y tanto hachazo.
Y ... se hará niebla aquello que me diste.

sábado, 1 de febrero de 2014

The Far Side Of The World

Todo aquí es azul, y todo verde.
Escucha su garganta, su piel de tierra, la seca voz de todo lo que pía.
Las pequeñas criaturas del bosque.
El espantapájaros con sus ojos ... dos diamantes.
Todo esto ya pasó en otra ocasión, pero aquí no hay nada que esté obsoleto.
Aquí todo es posible.
Por eso ...
Una joven ha dejado caer sus vestidos de invierno y, de forma natural, se ha tendido sobre la rama que cuelga sobre el río ... en su remanso.
Ella ha sido vertida sobre el brazo, cuelga sobre las casas de los peces que entran, salen ... nadando en su reflejo y subiendo y bajando ... sus piernas de escalera.
Por eso ...
La tierra ha explotado con peces azules y pájaros verdes.
Por eso ...
Se retuercen los árboles en sus trincheras levantando pequeñas copas de lluvia con dedos sutiles.
Por eso ...
Todo aquí es azul, y todo verde.
Seguramente la primavera permitirá a esa mujer desnuda girar con suavidad bajo su sol ... sin que le tenga miedo a su cama.
Ha visto florecer siete capullos en su verde espejo verde.
Dos ríos confluyen bajo ella.
La mujer es lo único visible en su belleza animal.
Su preciada y obstinada piel yace profundamente ... bajo el árbol de agua.
Todo es ... en su conjunto ... posible.

lunes, 27 de enero de 2014

Heart And Bone

No supe lo que hacía un momento ... y vine.
Alza tus ojos ... que yo vea si queda aún alguna sombra de los días pasados, una pálida nube, ya sin lluvia, en el horizonte.
Sopórtame un momento ... aunque yo no sepa lo que hago.
La estrella de la mañana tiene todavía el mismo silencio palpitante ... la luz primera está colgada aún en las enredaderas de mi ventana, como en aquellos días pasados.
Olvidé un momento que todo había cambiado ... y vine.
Olvidé si tú me avergonzaste alguna vez, volviéndome tu cara ... cuando te desnudaba mi corazón.
Sólo recuerdo las palabras que tropezaron en el temblor de tus labios ... las sombras de arrebatada pasión de tus ojos oscuros, como las alas de un pájaro que busca su nido en el crepúsculo.
Olvidé que tú no te acordabas ... y vine.

sábado, 18 de enero de 2014

Oda de la masturbadora sola

De noche, sola, desposo la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía. Ella no está lejos. Ella es mi encuentro. La sacudo como una campana. Me inclino en la enramada donde tú solías montarla ... me tomaste prestada sobre las sábanas floridas.
De noche, sola, desposo la cama.
Toma, por ejemplo, esta noche ... en la que todas las parejas juntan con giros compartidos ... abajo, arriba ... el abundante dos en esponja y pluma ... arrodillándose y empujando ... cabeza con cabeza.
Salgo de mi cuerpo de esta forma ... un milagro molesto. ¿Podría exhibir el mercado de los sueños?
Estoy extendida.
Me crucifico.
De noche, sola, desposo la cama.
Chicos y chicas son uno esta noche. Se desabrochan blusas. Se bajan cremalleras. Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las trémulas criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente ... bien saciadas.
De noche ... sola ... desposo la cama.

domingo, 12 de enero de 2014

A Poem On The Wall - Ubi Nihil Vales, Ibi Nihil Voles

Escribo desde un naufragio, desde un signo o una sombra ... discontinuo vacío que de pronto se llena de amenazante luz.
Escribo sobre el tiempo presente, sobre la necesidad de dar un orden testamentario a nuestros gestos, de transmitir en el nombre del padre, de los hijos del padre ... de los hijos oscuros de los hijos del padre.
Escribo sobre el tiempo presente. Con lenguaje secreto escribo ... pues quién podría darnos ya la clave de cuanto hemos de decir.
Escribo sobre el hálito de un dios que aún no ha tomado forma.
Escribo sobre la mar ... sobre la retirada de la mar que abandona en la orilla formas petrificadas ... o restos palpitantes de otras vidas.
Escribo sobre la latitud del dolor ... sobre lo que hemos destruido, ante todo en nosotros, para que nadie pueda edificar de nuevo tales muros de odio.
Escribo sobre las humeantes ruinas de lo que creímos ... con palabras secretas, sobre una visión ciega, pero cierta.
Escribo desde la noche ... desde la infinita progresión de la sombra, desde la imposibilidad de adivinar aún la conjurada luz, de presentir la tierra, el término, la certidumbre al fin de lo esperado.
Escribo desde la sangre ...
desde su testimonio,
desde la mentira, la avaricia y el odio,
desde el clamor del hombre y del trasmundo,
desde el condenatorio borde de la especie,
desde el rostro bastardo,
desde la mano que se cierra opaca,
desde el genocidio ... desde lejos ... desde el tiempo presente.
Pero escribo también desde la vida ...
desde su grito poderoso,
desde su historia ... no desde su verdad acribillada,
desde la faz del hombre ... no desde sus palabras derruidas.
desde el desierto ... pues allí nacerá un clamor nuevo.
Escribo desde nuestros huesos ... que ha de lavar la lluvia.
Escribo desde el patíbulo ... ahora y en la hora de nuestra muerte.
Escribo, amigo mío de un tiempo venidero.
Escribo sobre el tiempo presente ...

jueves, 9 de enero de 2014

El saber sencillo

Plantear la pregunta difícil es sencillo: preguntar al encontrarse con la mirada simple del conocido ... qué tal van y cómo están.
Pero la respuesta es cada vez más difícil de recordar ... en las escaleras o en la orilla los oídos escuchan palabras al encontrarse ... los ojos miran ... las manos auxilian, pero nunca están seguros de lo que aprenden sobre cómo hacer estas cosas, y ... olvidarse de escuchar o ver hace que olvidar sea fácil, solo recordar el método de recordar, recordar ... solo que de otra manera.
Hasta que, al perder memoria, se tornan espectrales ... y los espectros están condenados a repetir aquello que les causa dolor.
La cobardía pide a gritos cielos al viento ... frialdad para el agua ... obediencia para un amo.
¿Restablecerá la memoria las escaleras y la orilla, el rostro y el lugar de encuentro?
¿Puede recordar el amor la pregunta y la respuesta, para que el amor recobre lo que ha sido sombrío, intenso y cálido de nuevo?