Hay quien de noche dice buenas noches, yo digo buenas noches cuando aún hay luz de día.
Adiós hay quien me dice al despedirse, yo contesto tan sólo: buenas noches.
Pues cuando uno se va cae la noche, y estar aquí es en sí mismo el alba.
La púrpura pintada en altos cielos,
la mañana, que es como la llamamos.
Que nunca volverá es lo que hace tan dulce este vivir.
Creer en lo que no creemos no engendra la alegría.
De existir no iba a ser más que algo muy fugaz.
Y eso mueve al deseo de todo lo contrario.