Pocas cosas que hacer tiene la hierba.
Un simple espacio verde con mariposas a las que cobija y que sirve de fiesta a las abejas.
Se mueve al son de encantadoras músicas que le traen los vientos ... tiene la luz del sol en su regazo y se inclina ante todo.
De noche enhebra gotas de rocío igual que perlas ... tiene una elegancia que al lado de maneras tan pulidas parecerán vulgares las duquesas.
E incluso cuando muere es en medio de olores prodigiosos ... mientras dulces fragancias se adormecen o amuletos de pino.
Y luego habita en formidables trajes y sueña con los días que se van.
Pocas cosas que hacer tiene la hierba ...
¡me gustaría ser paja del heno!
Un simple espacio verde con mariposas a las que cobija y que sirve de fiesta a las abejas.
Se mueve al son de encantadoras músicas que le traen los vientos ... tiene la luz del sol en su regazo y se inclina ante todo.
De noche enhebra gotas de rocío igual que perlas ... tiene una elegancia que al lado de maneras tan pulidas parecerán vulgares las duquesas.
E incluso cuando muere es en medio de olores prodigiosos ... mientras dulces fragancias se adormecen o amuletos de pino.
Y luego habita en formidables trajes y sueña con los días que se van.
Pocas cosas que hacer tiene la hierba ...
¡me gustaría ser paja del heno!
Salvo ese toque de inestabilidad mental, nada mas tenemos en común. Físicamente la antítesis; actividad laboral ni te cuento; emocionalmente, creo, he tenido mas suerte. Pero aquí estamos dos polos opuestos intentando intercambiar esos detalles que hacen que nuestras vidas merezcan la pena.
ResponderEliminarSiempre me sorprende con un comentario hilarante ...