Rendida estoy a la implacable insolencia
que aguijonea persistente mis poros
en ruindad de espurios abrazos,
en la rapacidad de permanente putrefacción ...
Rendida a la imposición del gnomo imberbe,
a la felinidad mohatrera de manes bancarios,
a la pillajería de la carne secuestrada,
a la temida decisión filistea-sansoniana,
a la hartura de etnicos empachos,
a la sumisión y sodomía del ínvido ogro,
a la larga siesta en que la voz pospone el voto.
Cabreada rotunda de tanta mierda lloviznada
me suicido. Allá en el real mundo incoloro
factótum de mi amor estaré a tiempo.
que aguijonea persistente mis poros
en ruindad de espurios abrazos,
en la rapacidad de permanente putrefacción ...
Rendida a la imposición del gnomo imberbe,
a la felinidad mohatrera de manes bancarios,
a la pillajería de la carne secuestrada,
a la temida decisión filistea-sansoniana,
a la hartura de etnicos empachos,
a la sumisión y sodomía del ínvido ogro,
a la larga siesta en que la voz pospone el voto.
Cabreada rotunda de tanta mierda lloviznada
me suicido. Allá en el real mundo incoloro
factótum de mi amor estaré a tiempo.
"Así, hasta que en el día del juicio te levantes, vivirás en mis versos y en los ojos de los amantes"
ResponderEliminarW. Shakespeare