sábado, 27 de junio de 2026

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En una noche así, o en esta noche,
¿le importaría a alguien
que una humilde persona
resbalase en silencio de su silla,
tan en silencio, sí, tan silenciosa,
que les pudiese parecer a todos
que aquella personita
se mece todavía más despacio?
En un amanecer, tal vez en éste,
¿suspiraría alguien
si la tal personita
no saliera de un sueño profundo
que ni el gallo pudiera despertarla,
ni el trajín de la casa en la que vive,
ni el alocado pájaro del huerto
o la tarea con que empieza el día?
Fue como una rolliza personita
que andaba por las lomas;
ocupada en agujas y carretes,
volviendo fatigada de la escuela. 

jueves, 4 de junio de 2026

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La montaña preside la llanura
en su silla imponente.
Mira hacia todas partes, 
quiere observarlo todo.
Juegan las estaciones a sus pies
como niños en torno de su abuelo.
Porque es como la abuela de los días,
el noble antepasado de la aurora. 
La clara relación que tiene el alma
con la inmortalidad
se descubre mejor en el peligro
y en un desastre súbito. 

jueves, 21 de mayo de 2026

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Sentir satisfacción
es ya experimentar la saciedad;
la carencia es un fiel recordatorio
de lo que es infinito.
Poseer es haber dejado atrás
el momento del gozo.
La existencia de una inmortalidad
tranquila es excepción.
Algo en lo que esperar,
por muy lejos que esté,
viene a ser un caudal
para hacer frente a la desesperanza.
Algo que hace sufrir,
por agudo que sea el sufrimiento,
si ha de tener final
puede ser soportable.

domingo, 15 de febrero de 2026

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Guarda el galán, apriétalo en el libro.
Que sopesado intercale con sus hojas
la fulgurante grandeza de un reino
que por tuyo albergará eternizado.
Competirá el beso con tus páginas
perfumando el remanso progresivamente
entre el silencioso abrazo
del amante preciso de su especie.
No responderán ni tallo ni corola
a almizcle de revestimiento permeable alguno
de estropajosa vana cosmética.
La realidad de su intransferible exclusiva
tajantemente extraña de mortaja queda.
Así, el color, su intimidad, no perderá suspiro.

viernes, 13 de febrero de 2026

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Nuestros errores ahora se homologan.
Sepas lo que sufrí con tus desaires
padeciendo brutal condena
al verme frente a ti harta de culpa.
Mucho te costó recomponerme
la amarga herida causada por mi infidencia,
generosa en el presente con tus remordimientos
pones acertado bálsamo en mis penas.
Nefanda velada de adúlteras serenatas
en que de cuarentena rondé híbridas estrellas,
tu amnistía de mi vieja capa aún ondea.
Hasta aquí ignoro qué debo perdonar,
pues imposible ser mas que tú
contra el cabalista desdén del plenilunio.

lunes, 9 de febrero de 2026

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Mejor salvar al mutilado
que cargar con el muerto en la batalla.
Preferible en inminencia el tándem
que un jeep con neumáticos reventados.
Prioritario a la cita reloj fosforescente
atrasado, que horómetro solar en luna nueva.
Importante humilde anfitrión en el festín
en vez del rico avaro sin viandas.
Asegurado el doblón en paraíso fiscal
a menoscabo de la moneda inflacionada.
La facilidad en atravesar el aro
contrapuesta a que se estreche y te estrangule ...
Más vale tarta compartida por varios comensales
que empalada canina disposición para uno solo.

 

sábado, 17 de enero de 2026

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Qué horrendo trepidar, nadar contra corriente
por ese río, conducto elemental
del arribo al remanso deseado
sin que el afluente derive torbellinos.
Agua, esa esencial fórmula de nuestro oficio,
revuelve en brazos y paladea
el sudor agitado entrebebido
haciéndonos cómplices de su embatida.
Lo más terrible es amoldarse
a esos puñetazos y tenazas
jugando, sometiéndose, pactando,
y siempre a su despecho entre espasmos remontarte
en espera que la rama pendiente en la ribera
con tu ayuda apresure la llegada. 

domingo, 21 de septiembre de 2025

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Guarda el galán, apriétalo en el libro.
Que sopesado intercale con sus hojas
la fulgurante grandeza de un reino
que por tuyo albergará eternizado.
Competirá el beso con tus páginas
perfumando el remanso progresivamente
entre el silencioso abrazo
del amante preciso de su especie.
No responderán ni tallo ni corola
a almizcle de revestimiento permeable alguno
de estropajosa vana cosmética.
La realidad de su intransferible exclusiva
tajantemente extraña de mortaja queda.
Así, el color, su intimidad, no perderá suspiro.


sábado, 13 de septiembre de 2025

...

Los poemas a la muerte son un engaño. 
La muerte es la muerte.
Los médicos alaban su poema 
a la muerte y se van.
¿Adónde ha ido ese perro
que rondaba por aquí?
Esta noche he pensado en él,
una vez más,
antes de acostarme.
Me he pasado la vida afilando la espada.
Y ahora, cuando me enfrento a la muerte,
la desenvaino, y he aquí
¡que la hoja está rota! 
Ochenta años han pasado
desde que llegué aquí,
ahora, en el camino final,
mis piernas pisan el cielo.
Me llevo el espejo de mi vida
a la cara: ochenta años.
Rompo de un golpe el reflejo.
El mundo, como siempre.
Todo está en su lugar.
El último deseo humano:
asir el aire.
La nieve fundida del Monte 
es la tinta 
con la que firmo
el rollo de mi vida: 
Suya, atentamente.


miércoles, 16 de julio de 2025

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Llega la primavera, los abriles
contemplo sin color hasta que llegas,
como cuando la abeja se aproxima
está huraña la flor,
que se aviene a aceptar las circunstancias
al oír el zumbido.
Para que esto no sea todo el cielo
se interpone un obstáculo
con el fin de que exista una distancia
entre el cielo y nosotros.
Igual que el dócil párpado
cae sobre los ojos fatigados,
sobre el día el crepúsculo se inclina;
y de toda la casa
de la naturaleza
sólo queda el balcón. 

miércoles, 12 de marzo de 2025

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Yo no sé quien te puso aquí, tan cerca.
Tampoco sé que mano
organizó en la piedra tu figura
o sufragó los gastos,
los discursos, la lápida,
la ceremonia, en fin, de tu lanzamiento.
Porque arriba te han puesto y allí estás
y allí, sin duda alguna, permaneces,
imperturbable y quieto,
igual a cada día,
como tú nunca fuiste.
Bajo cada mañana
al café de la esquina,
resonante de vida,
y sorbo cuanto puedo 
el día que comienza.
Desde allí te contemplo en pie y en piedra,
convidado de tal piedra que nunca
bajarás cojeando
de tu propia cojera
a sentarte en la mesa que te ofrezco.
Arriba te dejaron
como una teoría de ti mismo,
a ti, incansable autor de teorías
que nunca te sirvieron
más que para marchar como cangrejo 
en contra de tu propio pensamiento.

sábado, 19 de octubre de 2024

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Fíjate bien en el tan sabio Orión
hasta que te eches a perder los ojos;
cuando desaparece deslumbrante
sigue a la misma altura.
Te dejaré dormir,
y encomiendo al Señor
que haga suyo tu polvo.
Y si vives y aún no has despertado,
a Dios pido que te complete el alma.
Da lo mismo donde vivan los santos,
harán que sea hermoso aquel lugar.
Ya ves qué firmamento tan magnífico
acompaña a una estrella.
En todos los dominios no podemos
acrecentar lo que es nuestro tamaño.
Pero la magnitud que había en Cristo
le hizo resucitar.

viernes, 11 de octubre de 2024

...

Quitadme, si queréis, todo lo mío,
pero dejadme el éxtasis;
aun así seré más rica que el prójimo,
me pone mala ser tan opulenta
cuando veo a mi puerta a los más ricos
que se mueren de hambre.
Alguien organizó el gran espectáculo
al que van sin sacar ninguna entrada
los pueblos y los días.
Allí está tras la puerta mas banal
que todos pueden ver
el esplendor de días de verano.
De la gloria no queda ni un destello,
sólo su Casa Eterna;
emplead asteriscos para muertos,
que los vivos ya tienen las estrellas.

lunes, 23 de septiembre de 2024

...

Suena una campanada en el reloj
que acaba de dar dos.
Se ha producido un cisma entre los números.
Ya concluido el Génesis,
ha debido de ser un vagabundo 
el que descompusiera este reloj.
¡qué lento es el viento
y qué lenta es la mar!
¡Qué tardo su plumaje!
Para todos el día,
para algunos la noche,
para los elegidos
esta luz de la autora.

martes, 10 de septiembre de 2024

Septiembre

Este bachillerato de Septiembre
viene a ser una mezcla
de grillos, grajos y de remembranzas,
y de viento que finge,
amagando sin dar,
una insinuación que hace insensible
y empuja el corazón hacia la chanza
para hacerse filósofo.
Doy la razón a todos los que opinan
con diagnóstico justo
que hay elocuencia cuando al corazón
no le sobra la voz.

jueves, 29 de agosto de 2024

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Creo que el agua es la raíz del viento,
no sonaría a algo tan profundo
de ser tan sólo un fruto de los cielos.
El aire, no el océano, conserva
modulaciones de la mar
para cualquier oído.
Nos convence la atmósfera
de su origen marino.
A nadie nunca el cielo quita nada;
aunque siempre parece que nos robe,
con amor lo devuelve
en el secreto de su testamento. 

martes, 13 de agosto de 2024

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En esta vida breve
que se acaba en una hora
tantas cosas, tan pocas
están en nuestra mano.
El ayer es Historia
y queda ya muy lejos.
El ayer es Poesía,
lo cual es filosófico.
El ayer es misterio ...
Mientras especulamos sagazmente
donde puede estar hoy,
ambos días se esfuman en el aire.
Tener parte en la vida,
tomar algo de la vida ...

domingo, 4 de agosto de 2024

Aniversario

El que fuera capaz de repetir
un día de verano
sé que iba a ser mayor que el propio día,
aun siendo el más pequeño de los hombres.
Podría ser de nuevo
el sol cuando se pone,
quiero decir su tan lento declive
y la mancha que forma.
Cuando el Oriente ya ha quedado atrás
y el Occidente viene a ser ahora
como un desconocido,
aún conserva su nombre.
En el cielo he inventado dos crepúsculos,
me gusta hacer la competencia al día;
he terminado dos y alguna estrella
en el tiempo en que él solo hacía uno.
Era más espacioso el suyo, pero,
tal como le conté a una amiga mía,
el mío es el más práctico,
porque cabe mejor en una mano. 

domingo, 21 de julio de 2024

...

Acércate despacio, Paraíso.
Unos labios a ti no acostumbrados
liban tímidamente tus jazmines
como la abeja lánguida.
Rozan su flor sin prisas,
zumban mientras recorren su aposento,
examinan sus néctares
y entran 
para perderse en sus perfumes.
Bajo un velo tan tenue el pensamiento
se ve más claramente;
como en el encaje saca a luz las olas,
como los Apeninos entre tinieblas.

domingo, 14 de julio de 2024

Me pedían unos versos para el concurso de floritura

Con ambas manos me palpé la vida
para ver si allí estaba,
y ante el espejo me miré el espíritu
comprobando que fuera más posible.
Di vueltas y más vueltas a mi ser
y en todos los corrales me detuve
para saber el nombre de su dueño,
ya que no sé siquiera como suena.
Me fijé en mis facciones,
me atusé el pelo, sonreí, esperé ...
Para que todo aquello me pudiera
convencer a mí misma centelleando.
"Amiga, ten valor", me dije entonces,
pero fue tiempo atrás.
Ojalá nos gustará el ir al Cielo
como nos gusta nuestra vieja casa ...