El crepúsculo esconde y manifiesta,
exalta lo que vemos
por medio de amenazas de amatista
y fosos de misterio.
Dentro de tan minúscula colmena
había anuncios tales de la miel
que hasta la realidad se hacía sueño
y los sueños se hacían realidad.
Ya vacío y en calma, la abeja
cierra su nido para alzar el vuelo.
No sabe qué camino va a seguir,
pero dirige toda su pericia
hacia unas primaveras
de las que ha oído hablar.
No busca el mediodía
ni la felicidad, y aunque carece
de casa y de migajas,
sólo quiere encontrar
la colmena perdida.
... La historia entre ellos dos tendrá de nuevo todos los tintes del vodevil más cinematográfico que imaginarse pueda, esta vez con el lógico tinte francés. Arthur Miller se ha trasladado a la suite del hotel, para compartir con su mujer las primeras semanas de rodaje. Los Montand viven en la misma ala del establecimiento. Se hacen fotos juntos, como parejas bien avenidas, a veces toman una copa en el reputado Polo Lounge. Y en otras ocasiones, Simone se va de compras y Arthur regresa por un par de días a su casa de campo para intentar escribir.
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